
Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Hipertensión arterial afecta a cerca de mil millones de personas, puede ser asintomática y fácil de detectar, pero de no tratarse debidamente, es el factor de riesgo modificable más importante para desarrollar enfermedades cardiovasculares, así como también cerebrovascular y renal. (Foto: www.ccdm.cl)
Cuba se prepara para enfrentar el desafío de la regionalización asistida de la salud, en aras de prevenir la Hipertensión arterial, entre otros factores de riesgo para desarrollar enfermedades que acortan la vida humana.
Debido a que el 20,3 por ciento de la población de La Habana es mayor a los 60 años de edad, las autoridades sanitarias adscritas al Ministerio de Salud Pública, implementan servicios que deberán responder a la racionalidad, eficiencia y sostenibilidad del sistema gratuito y nacional.
Sin embargo, todavía existe tibieza en el llamado a la consagración de médicos y enfermeras que, por ejemplo, pudieran interesarse personalmente en la búsqueda de información específica y objeto de vigilancia clínica, en el caso de personas que al superar los 50 años de edad son proclives al incremento continuo de las cifras de presión sanguínea en las arterias, aunque no acuden a consulta.
Y es que la aparición de esta enfermedad crónica, es el detonante de consecuencias mayores si no se detecta a tiempo y se toman medidas tendientes a estabilizar el incremento continuo de la presión, al que se asocian las tasas de morbilidad y mortalidad elevadas, como uno de los problemas más importantes de salud en el mundo.
Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Hipertensión arterial afecta a cerca de mil millones de personas, puede ser asintomática y fácil de detectar, pero de no tratarse debidamente, es el factor de riesgo modificable más importante para desarrollar enfermedades cardiovasculares, así como también cerebrovascular y renal.
De acuerdo a los programas orientados por el Ministerio de Salud Pública en Cuba, existen varias acciones útiles e indispensables para prevenir o estabilizar la presión arterial; desde la infancia, decidir por una disciplina o actividad física que ayude a mantener el peso corporal dentro de los estándares correspondientes a la edad, estatura y sexo.
Por supuesto que el conocimiento y aplicación de una dieta rica en nutrientes, fundamentalmente frutas y vegetales, lácteos bajos en grasa y reducir la sal, no es suficiente; también se sugiere reducir al mínimo el consumo de alcohol y eliminar el tabaquismo, como consejos reiterados para alcanzar una existencia saludable, más duradera y con calidad de vida.
Nunca olvide: ¡Prevención y vigilancia médica, son la clave del éxito!

