Esta infección se desarrolla, generalmente, en los pies y entre los dedos o en la planta, y puede verse beneficiada por condiciones de humedad y calor. Sus síntomas más comunes son; mal olor, picor en áreas de color blanquecinas, fisuras dolorosas, sensación de quemazón y alteraciones en la apariencia de las uñas.
Las personas que hacen mucho deporte o que calzan zapatillas deportivas todo el día están más propensas. Igualmente, el pie de atleta se puede contraer fácilmente si se anda descalzo en vestuarios públicos o en piscinas.
Una vez que se tiene, no desaparece por sí sólo, por lo que debes acudir a un dermatólogo que identifique los motivos de la infección y el tratamiento adecuado. También existen varios remedios caseros que pueden ayudarte a combatirla y eliminarla.
Un remedio natural consiste en untar los pies con aloe vera varias veces al día.
Combinar medio litro de vinagre en dos litros de agua y luego introducir los pies en esta preparación la cual debe estar muy caliente
Friccionar entre los dedos de los pies yogur natural, se deja puesto por una hora y después se enjuaga con agua.
Remojar los pies en un recipiente que contenga dos cucharaditas de sal por cada medio litro de agua tibia durante veinte minutos aproximadamente, luego secarlos bien. La solución salina ayuda a producir una atmósfera que no favorece la proliferación del hongo y también ayuda a disminuir la sudoración excesiva.
También puedes añadir una cucharada de bicarbonato sódico a un poco de agua tibia y mezclar hasta formar una pasta. Con ella, frotar con suavidad la zona afectada, enjuagar después y secar con cuidado.
Otro remedio es colocando 30 gramos de jengibre en una taza de agua hirviendo. Dejar reposar por cinco minutos y aplicar dos veces al día sobre el área afectada.

