
Hospital docente clínico quirúrgico Doctor Salvador Allende, sala de Anatomía Patológica (interior). Foto: Agustín Borrego Torres
El proceso de inversiones, reparación y mantenimiento de instituciones de la salud pública resulta otro logro del Estado cubano durante 2016, ejecutado con el fin de continuar elevando los indicadores de salud de la población, incrementar su satisfacción por los servicios y hacer sostenible el sistema.
En declaraciones a la prensa, el ingeniero Jorge Omar Pordieguez Rodríguez, jefe nacional de inversiones, mantenimiento e ingeniería del Ministerio de Salud Pública (Minsap) informó que este proceso, iniciado hace cinco años, ha tenido prioridades durante 2016, sobre todo en los servicios vitales a la población y el rescate de las instituciones.
Se ha trabajado este año en el mantenimiento constructivo de más de tres mil centros que suman entre ellos una cifra superior a los nueve mil objetos de obra en toda Cuba y una inversión significativa en el plano financiero que se traduce en más de 80 millones de pesos para la infraestructura y 157 millones que tienen que ver con la reposición de equipos médicos, los equipos no médicos y un mobiliario clínico, que aportan mayor confort a las instituciones.
Hoy se observan en ellos bancos metálicos en los salones de espera, los locales de las consultas externas enchapados, que hacen más duraderos los escenarios que enfrentan una sobrexplotación por la cantidad de servicios que a diario en ellos se prestan.
La atención primaria de salud es uno de los niveles de mayor interés en este proceso y dentro del mismo el Programa Materno Infantil (PMI), sus hogares maternos, los consultorios del médico y la enfermera de la familia, a los que se les ha garantizado brindar mejores y más rápidas soluciones, con el agua, electricidad, privacidad para el paciente y condiciones óptimas para los procederes del galeno.
El Programa del Adulto Mayor (Pam) se ha beneficiado también este año con la reparación y mantenimiento de 147 casas de abuelos y más de 96 hogares de ancianos, para irlos certificando como adecuados en la actividad y que estén a tono con el envejecimiento poblacional que experimenta el país.
Se han hecho inversiones en la alta tecnología para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades como el cáncer, tratando de que cada región del país se beneficie con estas tecnologías, y también ha sido prioridad en este sentido la creación de condiciones para enfrentar el reto de las enfermedades epidémicas, como son la creación de áreas de aislamiento, laboratorios y áreas de investigaciones, objetivos que se han logrado en buena parte durante el presente año y se sobre los que seguirán trabajando en 2017, según aseguró Pordieguez Rodríguez.
Lo ejecutado este año también ha incidido en la mejoría de los sistemas de climatización de las instituciones de salud y ascensores que en muchos centros constituyen un problema para la transportación vertical, en lo cual se ha trabajado durante 2016 y un ejemplo de ello es el Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras, en el que se logró ya un 50 por ciento del funcionamiento; en 2017 se garantizarán cuatro elevadores más y para 2018 se proyecta completar el número de los necesarios en esta institución y en las de toda la Isla.
Otro grupo de acciones iniciadas este año permitirá continuar trabajando en el próximo, en objetivos tales como la limitación de los contaminantes para las fuentes de abasto de agua y la bahía y evitar los gases contaminantes; labor que le corresponde de hecho grandemente a la salud pública.
No se puede pasar por alto que este 2016 el programa de inversión reparación y mantenimiento ha laborado intensamente en las instituciones que aportan ingresos al país por concepto de servicios de salud a foráneos, renglón que contribuye a las inversiones en la salud pública y que se continuarán en 2017.
El directivo resumió que “El período que ahora culmina no ha sido fácil, con limitaciones financieras, pero gracias a la organización e nuestro sistema, a la participación, no solo del ministerio, sino de empresas estatales, cooperativas, trabajadores por cuenta propia, organismos aseguradores y un sistema de seguimiento, de prioridad y de política a seguir en la elevación del confort y los estándares, nos ha permitido avanzar”.
Y añadió a modo de cierre: “Importante es recalcar que a lo hecho tenemos que darle vitalidad y sostenibilidad en el tiempo, de lo contrario no se podrá salir de la situación de deterioro que hoy tenemos en nuestras instituciones; esa es la gran política, la gran misión y seguro que en el 2017, continuaremos trabajando en ese mismo orden”.
Continuar en ascenso por este camino, exige condiciones, que todo lo que se acometa sea con calidad, que se le de mantenimiento a tiempo para que dure, pero también que la población que acude a las instalaciones para los servicios de salud y los trabajadores del sector, que en ellas laboran, contribuyamos a cuidar lo que en Cuba es, no solo derecho, sino patrimonio de todos.

Hospital docente clínico quirúrgico Doctor Salvador Allende, sala de Anatomía Patológica (exterior). Foto: Agustín Borrego Torres

Residencia de estudiantes de la Facultad Preparatoria de la localidad de Casa Blanca. Foto: Agustín Borrego Torres



