Las personas pasadas de peso se pueden considerar ellas mismas como estigmatizados debido a su afán desmedido por algunos alimentos.
Apreciaciones personales
Sin embargo, la sociedad percibe a los adictos al tabaco y al alcohol como algo mucho más negativo en relación a la adicción a la comida.
Pero para quienes son obesos, ser adictos a determinados alimentos e ingerirlos casi compulsivamente puede aumentar determinadas sensaciones oprobiosas sumadas a su problema con el excesivo peso corporal.
Se investigó
Se realizó una investigación en la universidad de Yale, en New Haven, Connecticut, publicada en la revista Basic and Applied Social Psychology donde se les preguntó a más de mil 200 personas adultas su percepción sobre diferentes clases de adicciones.
La adicción a la comida tuvo menor probabilidad de provocar reacciones negativas en quienes no eran obesos en comparación a otras como el alcohol o el tabaco.
Cómo eran percibidos
Los adictos a la comida eran percibidos como personas más agradables, con quien era más fácil identificarse y eran contemplados con menos irritación y disgusto que los alcohólicos y fumadores.
Tenían menos probabilidades de ser culpados por sus problemas al ser comparados con las otras adicciones.
Cómo se perciben
Los encuestados obesos manifestaron mucha más irritación, disgusto y enojo por la adicción a la comida en contraposición al resto del grupo de participantes en la investigación.
Lo anterior apunta a cómo la etiqueta de “adicto a la comida” es una desagradable percepción sobre si mismo en quienes tienen un exceso de peso corporal y pesa sobre todo en la conciencia de los propios afectados.
Lo anterior pudiera aumentar el sentimiento de culpabilidad personal por pasado en libras.
Pero al mismo tiempo la auto-percepción del estigma de la obesidad pudiera emplearse como otra útil palanca impulsora para combatirla de manera definitiva en estas personas avergonzadas de su peso.
Una persona herida en su amor propio debido a su obesidad y a su gusto por determinadas comidas es capaz de emprender si vacilaciones el sano camino conducente a su peso normal y por supuesto, a disfrutar de una buena salud.


