
Infantes con diabetes mellitus y colaboradores de los proyectos ayudan a medir las cifras de glucosa. Foto: Periódico Vanguardia.
Al finalizar el año 2018 en Cuba se encontraban registrados por el sistema nacional de salud un total de 747 mil 466 diabéticos, significando una prevalencia de 6,43 personas por cada 100 habitantes.
Esta cifra se encuentra en constante aumento, fundamentalmente en lo referente a la diabetes mellitus tipo 2, por el incremento del sedentarismo y la obesidad.
En estos momentos son individuos de la tercera edad, quienes constituyen la proporción más elevada de diabéticos en el país.
La mayor de las Antillas es una de las naciones del Caribe que presenta también elevados índices de obesidad, especialmente en mujeres, según un reportaje publicado en Prensa Latina.
La atención del diabético en la Isla
Cuba es el país de la región con mejor control de la glicemia de sus pacientes, según reportes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
A modo de ejemplo, desde 1975 en la nación caribeña han sido creados diversos programas que, entre otros, atienden la diabetes de las embarazadas, con equipos multidisciplinarios en los hospitales ginecobstétricos, para diagnosticarlas, mantenerlas controladas y evitar complicaciones tanto en la madre como en el menor.
Sumado a todo lo anterior, en el archipiélago cubano fue creado el Heberprot-P, medicamento único que ha logrado disminuir en más del 70 por ciento el riesgo de amputaciones en personas diabéticas, constituyendo asimismo uno de los logros del sistema de salud.
Fue aplicado por primera vez en el año 2007 y el programa de atención integral ha llegado a más de 88 mil enfermos en estos 12 años y ha evitado unas 17 mil amputaciones.
Esto fue posible a partir de la extensión de su tratamiento y la disponibilidad del medicamento de manera gratuita a cerca de 405 policlínicos o unidades de atención primaria en el territorio nacional y a unos 55 hospitales de la atención secundaria.
En el 2018 fueron tratados alrededor de 12 mil pacientes y las amputaciones en el país se limitaron a unas mil 700, cuando en realidad debieron haber ocurrido cuatro mil, todo lo que redunda en menos costo para el sistema de salud cubano y para su familia, además de evitar elevadas cuotas de discapacidades y de sufrimiento humano.
Otro programa a destacar lo constituye, sin lugar a dudas, la red de centros de atención al diabético, que ya suman 18. Esto convierte a Cuba en un referente a nivel internacional en la prevención y tratamiento de esta enfermedad crónica.
