Cómo prevenir la enfermedad del “arañazo del gato”

(Foto: Mascotafiel)

(Foto: Mascotafiel)

La enfermedad llamada el “arañazo del gato” no es muy conocida. Se propaga por pulgas infectadas por la bacteria Bartonella henselae. Los gatos la adquieren al rascarse y limpiar los excrementos de las pulgas, depositados en su piel.

También pueden adquirirla en sus garras cuando se arañan entre ellos. De estas formas pueden transmitir el padecimiento, cuando rasguñan a cualquier persona. Igualmente lo pueden hacer a partir de sus mordeduras o de lesiones en la piel.

Los más afectados

Esta dolencia es más común en los niños de cinco a nueve años.

Según informan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, en la revista Emerging Infectious Diseases, los más propensos a ser admitidos en los hospitales son las personas del sexo masculino con edades entre 50 y 64 años.

Manifestaciones clínicas

La manifestación principal es un ganglio linfático inflamado cerca de donde la bacteria penetró en la piel.

Quienes presentan el “arañazo del gato” pueden mostrar un pequeño abultamiento dérmico, sitio de entrada de la bacteria o tal vez posean cansancio o fiebre.

Raramente algunos individuos pueden tener complicaciones graves, pues la bacteria suele afectar al cerebro y a los huesos, así como provocar infecciones oculares, y en casos muy excepcionales tener un desenlace fatal.

El tratamiento consiste en la administración de antibióticos con el fin de eliminar exitosamente al germen.

Prevención ante todo

No hay en absoluto ninguna necesidad de prescindir de nuestros queridos gatos por miedo a la infección. Se pueden tomar medidas para reducir riesgos, entre ellas tener cuidado al jugar con estos apreciados animalitos.

Se debe mantener al gato doméstico en el interior de la vivienda y solo por cortos períodos dejarlos salir. El microbio es más frecuente en los felinos que pasan mayor tiempo al aire libre.

Los gatos callejeros, cazadores en bosques, basureros o jardines, tienen más pulgas y más probabilidades de portar la bacteria. De ahí que con la frecuencia requerida se deben emplear en ellos productos de control de pulgas.

Después de tocar y acariciar al gato se deben lavar las manos y de igual forma conversar con un veterinario los modos y maneras de mantener al gato libre de pulgas.

Por lo general, esta enfermedad es leve y con quien más cuidado se debe mantener es con los niños.

Los gatos en Cuba

Estos pequeños animalitos domésticos llenan de alegría y regocijo a muchas casas cubanas. Fue llamado por Pablo Neruda “mínimo tigre de salón”.

La tradición oral recoge que cuando Frédéric Chopin componía el Valse Brillante, su gato saltó sobre el teclado del piano, inspirándole parte de esa inmortal obra.

Algunas personas se sienten identificadas, y muchas veces inspiradas, con este animal afectivo.

En la nación caribeña existen nueve razas gatunas: persa, exótico, siamés thai, oriental, pelo corto, pelo semilargo, birmana, bengalí y azul cubano.

Los primeros gatos domésticos conocidos en la historia datan del antiguo Egipto. En la quinta dinastía faraónica esos ejemplares fueron introducidos en los templos, de ahí su transformación en sagrados para los egipcios.

El gato, en general, es una de las especies con menos bacterias. Posee numerosas ventajas en las casas, entre ellas mantener al hogar libre de plagas como ratones y cucarachas. Pero además, son animales tranquilos y le dan darle cierto aire de sofisticación a las moradas, siendo cariñosos y muy leales.

Solo se necesitan elementales medidas de protección para mantenerlos sin ninguna bacteria y así protegernos de cualquier eventualidad.

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