La fertilidad como desafío de salud en Cuba

Foto: Internet

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El importante rol de la mujer en la Revolución cubana la capacita física, económica y socialmente con indicadores de fertilidad que evolucionan hoy a la par del mundo moderno.

Las cifras dadas por la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei) precisan que en 1960 la tasa global de fecundidad de la población cubana era superior a cuatro hijos por mujer, en el año 1978 baja por primera vez a 1,95 hijos y actualmente no se alcanza el reemplazo poblacional necesario, debido a la tendencia de postergar el embarazo más allá de los 30 años de edad.

De acuerdo al seguimiento del Ministerio de Salud Pública (Minsap) en la última década, la estrategia de fertilidad hace énfasis en la necesidad de garantizar en las hijas la sucesión pertinente, a partir de que cada mujer tenga al menos dos para aumentar la natalidad y disminuir el envejecimiento poblacional en la mayor isla del Caribe.

Al respecto el doctor Gabino Arman, funcionario del Departamento Materno Infantil del Minsap, explicó que naturalmente la edad fértil de las féminas oscila entre los 12 y los 49 años de edad, pero el mejor momento para garantizar un feliz término se inscribe cuando la mujer alcanza madurez plena biológica, psíquica y socialmente, durante un embarazo adecuado entre los 20 y los 35 años.

Sin embargo, no es así en los embarazos concebidos antes de los 20 años, cuando todavía pueden constituir un riesgo de salud para la adolescente y no tienen un proyecto de vida social bien organizado y afianzado para formar y multiplicar la familia.

Múltiples investigaciones alertan sobre las causas de baja natalidad asociadas al aborto y su implicación de ulterior infertilidad, razón por la cual en el presente la cartera ministerial de salud en Cuba trabaja en acciones dirigidas a fomentar los métodos de anticoncepción seguros, eficaces y de larga duración, como preventivo médico para evitar embarazos indeseados.

Del mismo modo los programas de reproducción asistida desarrollados por el organismo intentan elevar la tasa de natalidad en aquellas parejas requeridas de tratamientos de fertilidad para alcanzar el sueño de ser padres, con garantías asistenciales en la futura madre después de los 35 años de edad.

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