
Está probado que Cuba hace grandes esfuerzos frente a la mencionada afección, y significa gran impacto en este sentido, el haber podido obtener y producir a gran escala, la vacuna recombinante contra la hepatitis B, con la que se ha logrado por más de dos décadas, y mediante el Programa de Prevención y Control de las Hepatitis Virales, que el ciento por ciento de los niños al nacer, sean vacunados contra este tipo de infección. (Foto: cubasi.cu)
Este 28 de julio de 2014, cuando conmemoramos el Día Mundial contra la Hepatitis, y poblaciones y gobiernos se detuvieron a reflexionar con mayor profundidad sobre los efectos de la enfermedad en sus países, tal como exhorta este año el lema de la efemérides “Hepatitis: piénselo de Nuevo”, seguramente aprendimos más sobre su prevención, y al mismo tiempo, confirmamos que nuestra salud personal requiere, como medida básica para protegernos de la infección, erigirnos en permanentes guardianes de la higiene individual y comunal.
También este día, aún más informados sobre el tema, los cubanos llegamos seguro a concluir, que aquí la hepatitis no es un problema desconocido, ni olvidado. No lo es para nuestro sistema de salud, tampoco es así para la voluntad política del Estado, ni para la mayoría de la población de la Isla que sí recibe sistemáticamente, educación y atención sanitaria.
Programas de vigilancia epidemiológica, seguridad sanitaria, educación, prevención e inmunización contra el serotipo B, desde 1992, han permitido al sistema de salud cubano, manejar este problema; sin embargo, todavía prevalecen conductas sexuales, higiénicas y culturales sensibles al contagio. Todos debemos estar claros de que la hepatitis viral – un grupo de enfermedades infecciosas que comprende las hepatitis A, B, C, D y E – afecta a millones de personas en el mundo, puesto que provoca hepatopatías agudas y crónicas y causa la muerte de cerca de 1,4 millones de seres humanos cada año.
Está probado que Cuba hace grandes esfuerzos frente a la mencionada afección, y significa gran impacto en este sentido, el haber podido obtener y producir a gran escala, la vacuna recombinante contra la hepatitis B, en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, con la que se ha logrado por más de dos décadas, y mediante el Programa de Prevención y Control de las Hepatitis Virales, que el ciento por ciento de los niños al nacer, sean vacunados contra este tipo B; también se inmuniza a otros grupos de riesgo.
Existe aquí la prevención de la infección perinatal, cuando la gestante es positiva al virus de la hepatitis B, y hacen por más de dos décadas en el país, los estudios de seguimiento a hijos de las madres portadoras.
En estos logros de Cuba se suman varias instituciones del Polo Científico del oeste de La Habana, como son entre otros ya mencionados, el Centro de Inmunoensayo, el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kouri (IPK), la Planta de Sueros y Hemoderivados, además del Instituto de Gastroenterología, numerosos centros asistenciales, y miles de trabajadores de la salud que colaboran en estas acciones.
