
La actividad física es muy importante para evitar el riesgo de mortalidad por una enfermedad cardiovascular. Foto: Internet.
Según una investigación publicada en la revista European Heart Journal, el ejercicio físico programado y realizado por personas con enfermedad cardiovascular es beneficioso para su supervivencia.
Lo anterior fue confirmado por un estudio presentado en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología, pero se llega más lejos al demostrar que aunque este tipo de actividad es buena para el corazón, dejar de hacerla eleva el riesgo cardiovascular hasta niveles similares al de las personas sedentarias.
Durante la investigación, que duró 22 años, fueron analizadas más de 20 mil personas de ambos sexos.
Cuando se evaluaron los resultados, se constató que los individuos inactivos eran quienes mayor riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular tenían al ser comparados con los activos.
De este último grupo, quienes pasaron a ser inactivos, su riesgo de mortalidad por diversas causas era igual al presentado por las personas inactivas; eso demuestra que para reducir el peligro, no solo basta con hacer ejercicios, sino que también hay que mantenerse en forma por tiempo indefinido.
Además, resultó alentador saber que cuando se empieza a realizar una actividad de este tipo, el riesgo de mortalidad cardiovascular comienza a disminuir, pues cuanto más ejercicio se haga, menor es el peligro de muerte durante los años de seguimiento.
Igualmente, se demostró que cerca de la mitad de las personas estudiadas no hacían lo que se les recomendaba y casi la cuarta parte eran sedentarios.
En Cuba
El Instituto Nacional de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, con sede en La Habana, publicó1 en fecha reciente una investigación donde se demostró cómo la mortalidad por enfermedades del corazón en Cuba ha ido en aumento constante, pero fundamentalmente debido al envejecimiento de la población.
La mortalidad prematura, menores de 65 años, por todas las causas muestra una tendencia a la disminución, no así por padecimientos del corazón, pues no existen variaciones importantes en el periodo de tiempo estudiado, siendo sus valores extremos casi iguales.
Por eso, hay que hacer un esfuerzo importante para lograr las metas planteadas por la Organización Mundial de la Salud en la disminución de la muerte prematura por enfermedades cardiovasculares en el país.
Cita bibliográfica:
1Revista Cubana de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, Volumen 24, Número 4, 2018.
