La inmunología cubana ha hecho historia

Centro de Inmulogía Molecular, creado por iniciativa de Fidel Castro. Foto: Analeida Puerto / Cubadebate

Cuba tiene el orgullo de contar con un capital humano y la obra de eminentes personalidades que han trascendido por sus aportes a la inmunología para Cuba y el mundo y a quienes no podemos soslayar cuando de conmemorar el día mundial de la especialidad y sus objetivos, se trate.

Si vamos a la historia debemos recordar, por ejemplo, que los experimentos de Carlos Juan Finlay Barrés para estudiar la inmunidad frente a la fiebre amarilla fueron los primeros de su tipo en el mundo; que la extensión de la vacunación antivariólica en la Isla por el doctor Tomás Romay Chacón, marca el nacimiento de la medicina social que caracteriza al sistema cubano de salud; que debemos hacer honores al pediatra santiaguero Antonio María Béguez César, quien reportó el primer caso de un nuevo tipo de inmunodeficiencia primaria, conocido hoy como síndrome de Béguez-Chediak-Higashi.

Justo cuando el calendario marca esa fecha, nacional y universalmente, se está aportando una jornada más de trabajo a favor de fortalecer el conocimiento público sobre esta rama de la medicina, como una de las bases de la salud, el bienestar y la supervivencia de los seres humanos.

Entonces aquí estamos rindiendo honores, tanto a aquellos pioneros, como a los actuales médicos, especialistas, técnicos, investigadores, estudiosos, trabajadores de los vacunatorios en la atención primaria de salud, institutos de investigación, hospitales o colectivos de centros de los polos científicos creados porla Revolución.

Nuestro arsenal terapeutico en función de la especialidad

Satisface decir que en el caso de Cuba la inmunología ha marcado hitos con su arsenal terapéutico a través de la obtención de vacunas, interferones y otros productos derivados del sistema inmune, así como el desarrollo de métodos diagnósticos para las enfermedades infecciosas y las no transmisibles, que han tenido su expresión en el desarrollo de la industria biotecnológica nacional, la introducción y extensión de tales biofármacos en el sistema sanitario cubano y de otras naciones.

Vale la pena puntualizar en uno de los grandes y esperanzadores impactos de dicha industria, basado en la investigación y la introducción de novedosas vacunas terapéuticas y anticuerpos monoclonales, y es que su aplicación promete, a la vista de los resultados actuales, convertir al cáncer en una enfermedad crónica controlable en el país.

¿Y de los recursos humanos?

Publica el sitio especializado de la inmunología cubana que según datos del Anuario Estadístico de la Salud correspondiente al año 2016, en centros de investigación, producción, asistenciales y docentes, se cuenta con 156 médicos especializados en esa especialidad, 101 de los cuales (64,7 por ciento) son mujeres.

También trasciende que la Sociedad Cubana de Inmunología es una de las más activas y de mayor membresía a nivel nacional. En el campo de las alergias, los servicios de Alergología existentes en todas las provincias se han visto complementados por el desarrollo de inmunoterapias específicas con un notable impacto en la calidad de vida de niños y adultos.

Hace 59 años Cuba inició un camino iluminado por su voluntad política, en la lucha contra las enfermedades y a favor de la vida, que hoy asombra al mundo, y es que se trata una pequeña tierra sitiada por el imperialismo norteamericano y su genocida bloqueo, donde la lucha sirve de acicate para crecer e investigar.

Este 29 de abril, Día Mundial de la Inmunología, celebraremos lo que incluso otros valoran sobre lo aquí conquistado “Cuba es uno de los centros de mayor desarrollo inmunológico del mundo”, palabras de José Aguilar Olano, ex presidente de la Asociación Latinoamericana de Inmunología.

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