Finanzas personales es la capacidad de cada persona en relación al ahorro de su dinero, a su gasto y a su inversión.
Es el dinero necesitado por una familia para su subsistencia. Es el tipo de análisis realizado para obtener dicho dinero, si es posible incrementarlo, y al mismo tiempo protegerlo de situaciones imprevistas como puede ser la pérdida de un trabajo o la quiebra de un negocio.
Conocer de finanzas protege al cerebro
Muchos años de experiencia financiera ayudan a los adultos mayores a mantenerse alertas respecto a los asuntos monetarios, independientemente de los declives mentales a que conlleva la edad.
Este grupo de personas mantiene su capacidad de tomar buenas decisiones en relación con su economía. Han desarrollado suficiente experiencia por haberlas tomado anteriormente muchas veces.
De esta manera mantienen ejercitada su mente. Al mismo tiempo, ya mayores, evitan ser víctimas de engaños financieros.
Juventud y finanzas
Las personas jóvenes deben recibir cierto tipo de entrenamiento por parte de sus allegados para ayudarlos a mejorar e incrementar sus limitados conocimientos financieros domésticos debido a su edad.
En este sentido puede ayudar bastante la mayor experiencia financiera en cuanto a gastos, ahorros, ganancias e inversiones caseras de cualquiera de los familiares más cercanos y más conocedores de estos asuntos.
Con el paso del tiempo
Una vez convertidos en personas mayores siguen siendo buenos en la toma de acertadas decisiones aplicadas antes muchas veces. Han desarrollado suficiente experiencia financiera familiar.
A pesar de una avanzada edad mantienen el pensamiento agudo respecto a los asuntos monetarios y es otra manera de motivar el interés en determinados asuntos, útil para mantenerse entrenado mentalmente.
Nuevos retos
Cualquiera puede tener problemas cuando se trata de adoptar nuevas y complejas situaciones financieras donde se ha tenido menos experiencia.
Así puede suceder a la hora de analizar el más ventajoso interés compuesto de determinado tipo de cuenta de ahorro ofertada por nuestros bancos comerciales.
A pesar de constituir posibles ganancias garantizadas para un confortable nivel económico cuando llegue la jubilación y además estables durante todos los años restantes de su vida, pueden quedar trabados mentalmente por falta de conocimientos previos.
Son decisiones muchas veces extremadamente difíciles para quienes no tienen la mente entrenada en esos menesteres sumado al natural declive mental con el paso de los años.
Economía de la tercera edad
En esta etapa de la vida gran cantidad de personas en todo el mundo sufren indecibles carencias económicas al depender de una jubilación cada vez de más escasa capacidad adquisitiva o el limitado apoyo de la seguridad social.
Casi siempre son personas con muy poca o nula educación financiera.
Para mantener una mente activa y entrenada con el paso de los años, así como garantizar independencia financiera cuando, por asuntos de la edad, se dependa solamente de los ingresos pasivos, también se hace imprescindible entrenar y motivar a nuestros jóvenes en los entresijos de las finanzas domésticas y personales.

