
Dado que las grasas saturadas son las grasas malas, se deben usar las grasas buenas: aceite de colza, de lino, de oliva, de calabaza. (Foto: eju.tv)
Es conocido desde hace tiempo como la dieta “occidental”, basada en grasas poco saludables, carnes rojas, azúcares y alimentos refinados puede incrementar el riesgo de padecer de varios tipos de cáncer, así como de diabetes, enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares.
Con el paso de los años estas dietas han obtenido mala fama y pobre reputación en relación a garantizar la salud de sus consumidores. No obstante, se ha demostrado como la alimentación basada en la dieta estilo “mediterránea” rica en frutas, verduras, legumbres, pescado y granos integrales protege la salud de quienes la consumen.
Cáncer de próstata
Hasta ahora existían pocas armas de consejería en relación a los mejores estilos de vida para aumentar la supervivencia en los portadores de cáncer de próstata.
Pero recientemente se ha demostrado como una alimentación donde predominen las grasas, fundamentalmente las saturadas y trans, pudiera aumentar el riesgo de fallecimientos por esta dolencia.
En una investigación realizada al efecto, los hombres afectados por la enfermedad presentaron doble riesgo de fallecer debido a que eran consumidores de la típica dieta “occidental”.
La investigación probatoria
Se realizó una investigación en la Universidad de Harvard y fue publicada en la revista Cancer Prevention Research, en donde intervinieron cerca de mil médicos de los Estados Unidos.
En ellos se había diagnosticado cáncer de próstata y a todos se les realizó un seguimiento durante un promedio de 14 años después del diagnóstico.
En el grupo, aquellos con costumbres alimentarias del tipo dieta “occidental” tuvieron 2,5 más veces de fallecer por su cáncer de próstata y un 67 por ciento de más probabilidades de morir por cualquier otra causa en relación a quienes practicaban saludables costumbres alimentarias.
Estos últimos, los de la buena comida, tuvieron un 36 por ciento menos de probabilidades de fallecer por cualquier causa en relación al grupo inadecuadamente alimentado.
Asegurar el futuro
Un hombre ante determinadas manifestaciones, casi siempre en relación a cambios en su forma de orinar, es remitido a su consulta correspondiente de urología donde pudiera recibir el siempre desagradable diagnóstico de cáncer de próstata.
Existen diferentes formas de tratamiento para garantizar el control o la erradicación de esta enfermedad.
En Cuba los científicos preparan actualmente el protocolo que regirá la tercera fase del ensayo clínico de una futura vacuna terapéutica para el tratamiento del cáncer de próstata en estadios avanzados. Se denomina Heber Provac y fue desarrollado en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), de la provincia de Camagüey.
Pero también los estilos de vida
Ahora esta investigación en relación a la alimentación incrementa el arsenal terapéutico en beneficio de estos pacientes. A ellos pudiera orientarse un patrón alimentario para garantizarles con mayor seguridad más años de vida saludable.
Incluso esta asesoría pudieran emplearse en aquellos interesados, seguramente la inmensa mayoría por no decir todos, en la prevención del cáncer de próstata.


