¿Llegar o pasarse?… ese es el problema

alimentos limpios¿Llegar o pasarse? En muchos casos se ha convertido para el cubano en el To Be or  not To Be de Shakespeare. ¿Cómo preparar nuestros alimentos bajo las medidas higiénicas requeridas y conservar  sus características nutricionales?
¿Están reñidas  las medidas higiénicas  con la forma adecuada de preparación de nuestros alimentos para conservar sus nutrientes?

A estas preguntas pretendemos dar respuesta en estas cortas lineas. La preparación y conservación de alimentos garantiza nuestra salud. Por lo que es vital aprender a ser pulcros y cuidadosos en la preparación de nuestros nutrimentos  y comer de forma sana.

Todos los alimentos deben ser lavados adecuadamente antes de su preparación, utilizando preferentemente agua hervida para asegurarnos de que no exista contaminación; de igual manera la conservación de aquellos que requieran refrigeración debe ser óptima.

Los vegetales deben  ser platos permanentes en las mesas de nuestras casas para el disfrute de la familia aportando vitaminas  y minerales. Hay muchas formas de presentarlos, en cualquier caso siempre debes escogerlos frescos, utilizar las hojas más oscuras ya que son las que mayor contenido vitamínico tienen  y colocarlos en un medio ácido que protege las vitaminas es por esto que se adiciona limón, naranja o vinagre.

Deben de lavarse, siempre utilizando agua hervida, antes de picarlos. Si se sumergen en agua picados o se ponen a remojo pierden sus vitaminas y proteínas. Si la preparación requiere cocción emplearemos la menor cantidad de agua posible con el objetivo de disminuir la exposición al calor y la eliminación de vitaminas. Los vegetales se colocaran en el agua cuando ya se encuentre caliente o a punto de hervir. Si los vamos a poner en el horno no retiraremos la piel de estos garantizando la conservación de sus propiedades.  No se deben recalentar y el caldo sobrante rico en minerales puede ser conservado en refrigeración para futuras preparaciones.

Las frutas también ricas en vitaminas y minerales generalmente se consumen crudas por lo que su adecuado lavado reviste especial importancia. En caso de consumirlas picadas o troceadas debe hacerse de forma rápida para conservar las vitaminas, por lo que es recomendable solo preparar lo que se va a consumir en el momento.

Las legumbres también necesitan ser lavadas de forma consciente debido a las sustancias que se utilizan en muchas ocasiones para su conservación o protección. Es un hábito en nuestra población y en ocasiones una necesidad ponerlas a remojo para facilitar su cocción. Esto no resta sus posibilidades alimenticias, solamente debemos asegurar que el agua utilizada no esté contaminada.

Para preparar carnes y pescado la conservación de estos es de extraordinaria importancia al igual que su cocción para eliminar gérmenes. Si se van a utilizar molidos es preferible hacerlo en el momento de su preparación pues las carnes molidas son más susceptibles a corromperse. Los pescados proporcionan Calcio en grandes cantidades a nuestro organismo, su consumo enlatado no altera su frescura pero contiene mayor cantidad de calorías por su contenido de grasas.

Los aceites más sanos para nuestra salud son los de semilla que afortunadamente encontramos en nuestro mercado. Su conservación debe ser en un lugar fresco y protegido de la luz. No deben humear durante su cocción porque producen sustancias tóxicas y una vez utilizado debe colarse para no recalentar o freír alimentos que puedan brindar sabores desagradables a la nueva comida.

Como  pueden ver comer sano y mantener la higiene en la preparación de alimentos no es una contradicción ni un problema. Contribuye a mejorar nuestra salud y nuestras vidas.

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