Los parques y la salud

Parque La Pera, actualmente en proceso de remozamiento. Foto: Gilberto González García

Parque La Pera, actualmente en proceso de remozamiento. Foto: Gilberto González García

Los parques de casi todos los países del mundo se orientan a personas jóvenes y eso limita su utilización principalmente por adultos de la tercera edad.

Una reformulación de la utilización de estos agradables espacios abiertos y tal vez una modesta inversión, pudiera transformarlos paulatinamente en zonas de vecindario conducentes a la realización de actividades físicas de todas las personas con independencia del sexo o la edad.

Sería una forma de ganar en salud de manera muy económica.

Sin atractivos

Los parques cuentan con muy pocas actividades, por no decir ninguna, diseñadas para atraer a los adultos y a los de mayor edad a practicar actividades físicas de manera sistemática y masiva.

La actividad física dentro de los parques  la realizan personas muy jóvenes, mayoritariamente del sexo masculino.

Las chicas y las mujeres jóvenes son menos proclives a jugar y a hacer deportes en los parques de los vecindarios.

Sin embargo, ellos cuentan con muchas potencialidades aun no aprovechadas, para convertirse en un agradable centro de actividad física para los adultos, los mayores, las muchachas y las mujeres.

Lo más efectivo

En los parques pueden diseñarse circuitos para caminar de forma segura. Sería una garantía para la práctica de esta actividad física de manera entretenida por adultos mayores.

Quizás algunos pocos equipos de gimnasia al aire libre y áreas dedicadas a ejercicios supervisados ayudarían a estas personas a participar en actividad de moderada a vigorosa.

Es hora de aprovechar nuestros parques. Se pudieran realizar ciertos cambios para atraer a las personas mayores a hacer ejercicio y permanecer activas. Sobre todo con las crecientes tasas de enfermedades crónicas entre los adultos mayores y a medida del mayor envejecimiento de nuestra población.

Es realmente decepcionante las pocas personas mayores utilicen nuestros parques públicos para realizar actividades físicas, apenas necesitados de una pequeña inversión inicial pero sí de mucha iniciativa.

Ofrecer actividades supervisadas también podría ayudar a crear una motivación.

Parques de mi Habana

La Habana posee  una superficie de 721 kilómetros cuadrados. Según el censo del año 2009, su población era de dos millones 141 mil 993 habitantes con una densidad poblacional  de  unos dos mil 970 habitantes por kilómetro cuadrado.

En cualquier esquina o rincón de la capital cubana se puede hallar un parque. Es un espacio citadino caracterizado por su belleza, tranquilidad y el verde de sus entornos.

Constituyen centros de esparcimiento para las personas de todas las edades. Algunos dedican un determinado espacio, aún, insuficiente,  al desarrollo de la actividad física.

En ellos se divierten, juegan o practican algún deporte, habitualmente, los varones  más pequeños de casa. En algunas horas del día, los amigos se reúnen y las parejas se enamoran.

Estos lugares públicos, considerados como el escenario ideal para encontrar la serenidad, la concentración y la meditación, pudieran convertirse en el lugar propicio donde personas de todas las edades se unan en un único espacio para ganar en salud y en calidad de vida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *