Maltrato Infantil, desde la óptica del personal de Enfermería

(Foto: sthefasofia.blogspot.com)

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El maltrato infantil conceptualmente responde a un problema social y de salud al que todos debemos tener en un orden prioritario. Es una práctica antigua que tiene sus orígenes con el surgimiento de la humanidad, ha estado presente desde los inicios del hombre.

En la historia se narran mitos y leyendas referentes a la actitud de exterminio y maltrato a menores; Herodes el Grande Rey de Judea se describe en el evangelio San Mateo 2,16 como el responsable de la Degollación de los Santos Inocentes, hecho en el cual todos los niños varones de Belén fueron sacrificados en un intento de aniquilar al niño Jesús.

Los esquimales para asegurar la prevalencia masculina dentro de los pobladores eliminaban el primer hijo si este era hembra así controlaban el desarrollo de su población infantil en vistas a asegurar la fuerza varonil para la supervivencia de las aldeas.

En Esparta la disciplina militar era tan importante que a aquellos que nacían con malformaciones, luego de un examen previo, se les arrojaba desde lo alto del monte Taigeto. Las antiguas religiones indias en América Latina utilizaban el sacrificio de niños con fines religiosos, compartían la falsa creencia de que los niños malformados eran un castigo de Dios y por tanto debían ser exterminados.

Los castigos en todas sus variedades también son muy antiguos y dependían de la edad y el sexo del niño. En el caso de las hembras no se utilizaban con frecuencia los castigos físicos para no afectar su belleza. Los aztecas por ejemplo castigaban pinchando con agujas de maguey y obligando a respirar vapores de chili.

Durante muchos siglos el maltrato ha sido justificado de diversas formas, como sacrificio a dioses o para su agrado, para mejorar la especie o bien como una forma de imponer disciplina.

En el mundo actual la violencia familiar, de estado, y el maltrato infantil se han convertido en discutidos e importantes problemas de salud teniendo en cuenta la evidencia de su aumento.

La Convención sobre los Derechos del Niño recoge dentro de sus artículos para la protección de la población infantil los siguientes elementos:

– Establece que se considera niño todo ser humano menor de 18 años de edad, excepto quien haya alcanzado antes la mayoría de edad a consecuencia de que así lo establezca su régimen legal. Se comprende que si algún régimen jurídico establece una edad distinta a la que señala la convención, estará expuesto a lo que disponga esa ley local, pues lo expresado en la Convención es una regla general.

– El derecho a la supervivencia: incluye los derechos a la vida, a un nombre y a una nacionalidad, a vivir dentro de relaciones familiares y a tener cubiertas las necesidades más importantes para su existencia.

– El Derecho al desarrollo: las condiciones para lograr el potencial pleno; como la educación, el juego, el esparcimiento, las actividades culturales y el acceso a la información.

– El Derecho a la protección: la salvaguarda de todo abuso, abandono y explotación, tales como la situación de refugiados, la tortura, procesos penales, conflictos armados, el trabajo infantil, la drogadicción y explotación sexual.

– Derechos a la participación: disposición de las condiciones para su implicación activa en su sociedad, tales como libertad de expresión y opinión, de asociación y reunión pacíficas, de pensamiento, conciencia y religión y a una vida adulta responsable.

– Derechos a su desarrollo en un ambiente familiar: derechos al cuidado de los padres y a no ser separados de ellos, así como a la adopción.

Aunque la mayoría de los países han aceptado estos aspectos como válidos son pocos aquellos que realmente ejercen algún tipo de labor relacionada.

En Cuba desde el año 1959, con la creación y desarrollo de programas de justicia social encaminados a la protección del hombre y la naturaleza, se comenzó a avanzar en el largo camino de justicia y protección a la población infantil.

La atención infantil esta ampliamente avalada por un conjunto de programas que aseguran el desarrollo adecuado de los infantes, tanto desde el punto de vista de salud como social. Asimismo el gobierno pone especial empeño en el cumplimiento de los derechos del niño, según establece la declaración de los derechos del menor.

Sin embargo, no estamos exentos de las formas particulares de este fenómeno, las cuales están ampliamente relacionadas con la familia y el entorno social donde se desarrollan (escuelas y comunidad). Se han reportado diversos estudios que demuestran que en las consultas de urgencias una parte significativa de los pacientes que acuden está relacionada con el tema, predominando las intoxicaciones exógenas secundarias a negligencias, y un pequeño número de lesiones provocadas de manera intencional por la madre en su mayoría y detectándose alta frecuencia de trastornos emocionales en la familia, generalmente secundarios a violencia y alcoholismo.

Referencias Bibliografía:

– Peña Aristizabal Sara Lucía. Una tipificación de las causas del Maltrato Infantil en Colombia. Marzo 1995.
– PrevInfad Grupo de trabajo AEPap / PAPPS semFYC. Prevención y detección del maltrato infantil. 2005.
– Flor Goldman, Juan López, Esther Sanchez, Laura Villaseñor. Atención de Enfermería ante el Maltrato Infantil. Ciber revista. Sociedad Española de Enfermería de Urgencias y Emergencias. 2004 no 26.
– Pautas de actuación en el abordaje del maltrato Infantil desde el ámbito sanitario. López Montesinos, Mª José 2003 enfermería Global no 3.

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