Los consumidores de marihuana tienen el riesgo de presentar psicosis en edades más tempranas.
La psicosis es un estado mental donde se pierde el contacto con la realidad. Se pueden presentar alucinaciones y delirios, cambios en la personalidad y desorganización del pensamiento.
Puede asociarse por una conducta extraña o inusual con dificultades para la interacción social y para llevar a cabo las actividades de la vida diaria.
Se pudo comprobar
En la revista Schizophrenia Bulletin fue publicada una investigación realizada en Instituto de Psiquiatría de Kings Collage del Reino Unido sobre un grupo más de 400 pacientes adultos, de entre 18 y 65 años, ingresados por un primer brote de psicosis.
En los consumidores diarios de marihuana de alta potencia o tipo “skunk“, la aparición de este cuadro clínico se presentó en edades más tempranas en relación a quienes no fumaban esta droga, pues ocurrió seis años más jóvenes en relación a los pacientes no adictos.
Marihuana de diferente potencia
Según su concentración hay dos tipos de marihuana. La de elevada potencia o tipo “skunk“, que contiene un 16 por ciento de delta-9-tetrahidrocannabinol (THC). La de baja potencia o tipo “hash” no supera el cuatro por ciento.
La marihuana es obtenida de la planta Cannabis sativa. La principal sustancia activa en la marihuana es precisamente el delta-9-tetrahidrocannabinol (THC), causante de muchos de los efectos perjudiciales de la droga.
Se encuentra asociada a diferentes enfermedades psiquiátricas, incluidas la esquizofrenia y el trastorno bipolar.
Las personas con diagnóstico de esquizofrenia, un trastorno mental crónico y grave, presentan conductas anómalas así como falta de percepción o de expresión adecuada de la realidad.
Entre sus manifestaciones más frecuentes se encuentran las falsas creencias, pensamiento poco definido o confuso, alucinaciones auditivas, disminución en las actividades de relación social y de las emociones e inactividad.
El trastorno bipolar, antiguamente conocida como psicosis maníaco-depresiva, la persona suele oscilar entre la alegría y la tristeza de una manera mucho más extrema en relación a quienes no padecen esta patología.
La importancia de la edad
Quienes habían comenzado con la marihuana a los 15 años de edad, o menos, presentaban la tendencia a fumar la de alta potencia mucho más seguido cuando fueron comparados con los iniciados en la droga después de esa edad.
Y la aparición de psicosis, por supuesto, comenzaba más precozmente en el grupo de los más jóvenes.
Ya existían evidencias científicas en relación a la aparición temprana de psicosis entre los sujetos con alta exposición a la marihuana.
En la actualidad no existe absolutamente ningún conocimiento sobre niveles seguros del consumo de Cannabis sativa.
Considerar la edad es muy importante pues la adolescencia y los primeros años de la juventud es un período decisivo para el desenvolvimiento profesional y educativo donde, en Cuba, se vuelcan enormes recursos con excelentes resultados en nuestras sanas juventudes.
Una primera crisis aguda de psicosis en esas edades influirá negativamente en las oportunidades de alcanzar los mejores desempeños en estas esferas.
Por eso los padres de todas partes del mundo, y más en los países donde existe un elevado consumo de marihuana, deben edificar en sus hogares un entorno con ejemplos positivos y una supervisión adecuada en la vida de sus jóvenes hijos.

