
(Foto: Prismasa)
Quienes padecen de psicosis pierden el contacto con la realidad y pueden, incluso, tener alucinaciones y delirios. También es posible en ellos diversas dificultades para hablar y pensar con claridad, a la vez que puede constituir un síntoma de enfermedades como la esquizofrenia o la depresión.
Esa terrible marihuana
Se han realizado estudios en el Colegio del Rey de Londres y publicado en la revista JAMA Psychiatry, donde se demuestra como el consumo de marihuana incrementa el riesgo de recaída en personas afectadas por este padecimiento.
En otra investigación, publicada a principios de este año en la revista BMJ Open, se relacionó el consumo de la droga en enfermos afectados de psicosis, con mayores tasas de hospitalización y una menor respuesta al empleo de los medicamentos indicados para el control de este cuadro psiquiátrico.
Durante un estudio reciente se analizaron 220 pacientes, con edades que oscilaban entre los 18 y 65 años, los cuales contaban con un diagnóstico anterior de psicosis.
Las probabilidades de una recaída fueron un 13 por ciento más elevadas cuando consumían marihuana en relación a quienes no lo hacían. Las reincidencias aumentaron con respecto a un mayor consumo del narcótico.
Algo es algo
Aún no se define con exactitud los mecanismos por los cuales el consumo de marihuana puede aumentar el riesgo de recaída en estos cuadros de psicosis.
Si la abstinencia a esta droga no se pudiera alcanzar por el momento de forma efectiva, por lo menos es conveniente recomendarles la disminución de su consumo.
La orientación ideal para quienes sufrieron un brote previo de psicosis o tengan un familiar esquizofrénico, es mantenerse alejado de por vida de la “hierba” venenosa.
En Cuba
En la mayor de las Antillas existen estrictas medidas de control en relación al tráfico y consumo de cualquier tipo de droga, incluida la marihuana.
La legislación vigente contiene estrategias encaminadas, fundamentalmente, a la prevención del consumo de drogas, el tratamiento integral a los consumidores y un enérgico enfrentamiento al tráfico interno o desde el exterior a este flagelo despiadado sufrido por la humanidad.
Las tareas preventivas constituyen una labor educativa permanente desde la educación individual hasta la comunidad en su conjunto, pues se trata de formar una sociedad libre de consumidores de cualquier tipo de droga ilegal.
No es ocioso repetir cómo el sistema de salud cubano cuenta con una amplia red asistencial, así como la valiosa vía telefónica anónima llamada Línea Confidencial Antidrogas. A ella se puede acceder desde cualquier parte del país marcando el número 103, para consejería telefónica.


