Cómo hacer más apetecible la comida a los niños

Foto tomada de Cubahora

A muchos padres a veces les es difícil que sus hijos se coman toda su comida y, además, con apetencia.

Es que los niños tienen sus gustos y deseos según cómo se presente la comida en el plato. Esto varía de acuerdo al sexo y la edad de los menores.

Cómo fue demostrado

Fue realizado un estudio por Future Consumer Lab donde se investigó, a través de diferentes ensayos, si los niños prefieren su comida servida de una manera particular y si su sexo y edad hacen una diferencia con respecto a sus preferencias.

Ese programa ayudaría a los padres para optimizar y hacer más apetecibles los platos servidos a sus chicos y de paso también serviría de ejemplo a seguir en las cocinas donde se confeccionan las comidas escolares cubanas.

Cómo funciona el programa

A través de fotos tomadas a los niños durante sus comidas, los investigadores pudieron ver qué presentación de la comida les gustaba más y qué estilo les importaba menos.

Se puede hacer que los niños coman más frutas y verduras simplemente presentándolos en pequeñas porciones para que puedan agarrarlos y comerlos fácilmente y no en lascas o tajadas; la presentación visual también influye en cuánto comen los niños.

El estudio mostró que las niñas más jóvenes, entre siete y ocho años prefieren sus comidas por separado y no todo mezclado, mientras que los niños de la misma edad no tienen preferencia sobre cómo se organiza la comida.

Aunque no se informa en la investigación, en el caso de las niñas, se deduce que esta preferencia podría ser porque que ellas creen que los diferentes ingredientes podrían contaminarse entre sí. Pero también podría ser que prefieran comer los diferentes alimentos en un cierto orden o que la clara separación entre los alimentos brindaría una mejor visión general de los mismos.

La investigación también demostró que a los niños de entre 12 y 14 años no les interesan que los alimentos se mezclen o se sirvan separados. Aunque un estilo de alimentos separados y sin mezclarlos sería la más armónica solución, al menos cuando se trata de los grupos de edad más jóvenes.

Un niño, si lo desea, puede mezclar la comida o parte de ella cuando los diversos elementos de ésta se separan en el plato, mientras que lo mezclado ya no es posible separarlo en sus componentes individuales.

En Cuba

Según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), en Cuba no existe la desnutrición infantil. Aunque en el mundo en desarrollo se cuentan 146 millones de niños menores de cinco años bajos de peso, contrasta con la realidad de los infantes cubanos, reconocidos mundialmente por estar ajenos a ese mal social.

Cuba no tiene esos problemas, es el único país de América Latina y el Caribe que ha eliminado la desnutrición infantil severa, gracias a los esfuerzos del Gobierno por mejorar la alimentación del pueblo, especialmente la de aquellos grupos más vulnerables. Y esto incluye la alimentación hogareña y la de los centros escolares, esta última completamente gratuita.

Para satisfacción de la mayor nación antillana, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (Fao) también ha reconocido que es la de mayor avance en América Latina en la lucha contra la desnutrición.

El Estado cubano garantiza una canasta básica alimenticia que permite la nutrición de su población, al menos en los niveles básicos, mediante la red de distribución de productos normados.

En nuestro país ya no se trata de garantizar la alimentación infantil, pues es ya un asunto resuelto, sino de hacerla ahora más apetecible para un mejor aprovechamiento en el consumo de los alimentos de calidad ofrecido en cantidades suficientes y adecuadas a nuestros menores a todos los niveles.

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