El programa del Médico y la Enfermera de la Familia arribó a 32 años de efectiva acción, con unos 40 mil especialistas en Medicina General Integral que garantizan la atención y calidad de vida de la población cubana hasta los más recónditos lugares de la geografía insular.
De acuerdo a información del Ministerio de Salud Pública (Minsap), Cuba terminó el año 2015 con una tasa de mortalidad infantil de 4,3 por cada mil nacidos vivos, indicador halagüeño que por octavo año consecutivo la sitúa entre los primeros 20 países del mundo, al frente del continente americano, incluido Canadá y Estados Unidos.
Una vez más, la inspiradora sabiduría del líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz alentó en 1984 el establecimiento del modelo sanitario, cada día propulsor de nuevas ideas de amplio beneficio comunitario, a partir de las investigaciones y seguimiento médico que resuelve hasta el 80 por ciento de los principales problemas de salud de niños, jóvenes y adultos en la isla.
Actualmente existen unos 11 mil consultorios y 451 policlínicos, apoyados por 823 grupos básicos integrados por profesionales de diferentes especialidades que valoran cada situación en aras de viabilizar la atención primaria de salud, sin desestimar, en caso necesario, el enrutamiento de los pacientes que requieren mayores cuidados en los institutos y hospitales de tercer nivel.
Desde el triunfo revolucionario de enero de 1959, no resulta extraño hablar de los avances de la medicina en la mayor Antilla, donde la atención integral gratuita permite no solo la vacunación temprana y eliminación de 12 enfermedades infecciosas sino también el actual decrecimiento de la mortalidad por VIH/Sida en 11 de las 14 provincias del país, con una disminución total del 11 por ciento.
Lo anterior, confirma a Cuba al cierre de 2015 libre de Difteria, Tétanos, Sarampión, Rubeola, Parotiditis, Sífilis congénita, Tuberculosis meníngea, Tosferina, Poliomielitis, VIH/Sida infantil y Paludismo autóctono.
De ahí la importancia del reconocimiento por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en lograr la validación como la primera nación del orbe que elimina la transmisión materno-infantil del VIH/Sida y la sífilis congénita.
Pero, además, el más reciente informe del Minsap refiere que la Lepra, Enfermedad Meningocóccica, Meningitis por HaemophilusInfluenzae, Fiebre TIfoidea, Rabia Humana y Leptospirosis, no constituyen problema de salud al presentar tasas inferiores a 0,1 por 100 mil habitantes y otras 29 enfermedades infectocontagiosas se mantienen bajo control sanitario.
La cobertura de más del 95 por ciento de inmunizaciones en cada grupo de la población de acuerdo a sus edades, permite precisar que durante el pasado año no se diagnosticó ningún caso de Parotiditis, Sarampión, Rubeola y Tosferina.
Asimismo destaca la vacunación antigripal de 677 mil 949 personas, incluidos en esta ocasión lactantes de seis meses hasta un año, asmáticos de tres a cinco años de edad, gestantes y adultos de 75 hasta 84 años, no inmunizados en campañas anteriores.
De tal manera que la experiencia cubana es el primer eslabón de una cadena de aciertos médicos transmitidos a través de la enseñanza y la acción solidaria de estos profesionales de la salud a otros países, mientras el año 2016 estimula un movimiento generador de una práctica más eficiente para elevar la calidad de los servicios en la isla caribeña.



