Más salud, aunque subsiste el bloqueo

Más salud, aunque subsiste el bloqueo. Foto: Internet

Más salud, aunque subsiste el bloqueo. Foto: Internet

Cuba aposta por la salud humana, cuando gratuitamente se realiza la intervención quirúrgica de un aneurisma fuera del cerebro que en otro país cuesta unos 70 mil pesos por cada paciente.

Así lo confirma el doctor Alejandro Hernández Seara, especialista de segundo grado en Angiología y Cirugía Vascular del Instituto de la especialidad y vicedirector de esa institución del Ministerio de Salud Pública, quien refiere algunos datos de interés histórico y social que por sí solos hablan del humanismo característico de la medicina cubana.

Y es que, a pesar del bloqueo económico, financiero y comercial que durante más de medio siglo afecta al sector de la salud y su sensible impronta en la sociedad, desde la fundación del Instituto en 1966, los especialistas formados por la Revolución enfrentan con ánimo renovado la política de Estados Unidos contra Cuba y validan su decisión de brindar bienestar al pueblo.

Por eso no extraña la estrategia gubernamental de reparar y habilitar las entidades de salud, como es el Hospital Salvador Allende, sede del Instituto de Angiología y Cirugía Vascular, recientemente modificado en casi el 80 por ciento de su estructura, dijo Hernández Seara.

Gracias a esta inversión, la unidad quirúrgica del centro de referencia nacional, ubicado en La Habana, actualmente responde a la intención de aumentar en cantidad y calidad el servicio de cirugía, en sus disímiles y complejas patologías vasculares, sobre todo las linfáticas que se tratan solamente en la institución, confirmó el experto.

“Sabido es que en enero de 1959 cuando triunfó la Revolución quedaron en el país menos de 20 angiólogos, de ellos 15 en la capital y el resto del país no tenía casi cobertura –explicó- y hoy podemos referirnos a unos mil 500 pacientes anuales que reciben aquí la cura o rehabilitación de sus capacidades, gracias a que cientos de médicos son graduados cada año en la Isla”.

En el campo de la cirugía vascular y de mínimo acceso, la cirugía endovascular permite restaurar la circulación, a través de “la luz de los vasos”, terapéutica más reciente, moderna y que precisa un procedimiento muy caro, pero también utilizamos otras convencionales; la cirugía de mínimo acceso es limitada, aunque es la más conocida por la población, informó.

“Jorge Macú Martínez fue el director fundador de este centro que durante los 10 primeros años formó a los profesionales para crear los servicios de angiología provinciales, sumándose luego la investigación científica acerca de la etiología, comportamiento y tratamiento vascular, conocidas como enfermedades circulatorias, tanto arteriales, venosas y linfáticas”, dijo.

Los logros científicos aportados al desarrollo de la salud pública del país, también propició el prestigio internacional del Instituto, sobre todo en América Latina.

Hernández sugiere acceder al servicio médico en el momento oportuno, pues el pasado año realizaron mil 508 cirugías y de estas muchos pacientes llegaron en estado muy avanzado de la enfermedad, por lo que fue necesario amputar; las estadísticas refieren lamentablemente que la tasa de amputación es de 18 pacientes por 100 egresos, incluido el pie diabético.

Los aneurismas fuera del cerebro, consisten en una dilatación circunscrita de un vaso sanguíneo, cuyo diámetro sobrepasa una y media veces lo normal, por ello las enfermedades vasculares o arteriales suponen la obstrucción de estos conductos o el daño de la pared provoca una dilatación.

Cabe destacar la importancia de la medicina preventiva, por cuanto la historia natural de un aneurisma es crecer hasta romperse, aunque esto no se produce tan rápido y muchas veces las personas pueden morir de cualquier otra cosa que de ese padecimiento, si reciben el tratamiento oportuno y adecuado.

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