En Cuba estamos en verano, que es sinónimo aquí de vacaciones escolares y laborales, tiempo propicio para disfrutar de paseos al aire libre o a instalaciones recreativas, y mayor cantidad de actividades nocturnas, desde el lugar más citadino hasta los barrios, concebido para julio y agosto, por el programa del Gobierno en cada provincia, en aras del disfrute de la población.
Las opciones son entre muchas, el campismo, parques, teatros, la playa y sol, pero… ¡ojo! Salud y belleza deben ir de la mano, en cada una de las actividades, para que esta época sea en verdad feliz y provechosa entre la familia, en las relaciones interpersonales, el encuentro con la cultura, la naturaleza, el amor y el placer.
En relación con la belleza de la piel que tanto se expone en el verano, la propuesta de la Especialista de Primer Grado en Dermatología, la joven doctora Elisa Ortuzar Menesia, del Hospital Hermanos Ameijeiras en La Habana, es cuidarla y especialmente el cutis, aprovechando más lo natural y sus cualidades, tal es el caso de los llamados hidroxiácidos, capaces de provocar entre otros efectos positivos, la caída o reducción del espesor de la capa córnea de la piel, la más externa, donde se van acumulando las células muertas.
Estas sustancias están presentes en la leche y en frutas como es el mango, la uva, la manzana y la caña de azúcar, entre otras. De esta última se puede obtener el ácido glicólico, principal hidroxiácido contenido en la caña, el que más se usa hoy en el mundo en la cosmética, por su acción antioxidante, capaz de producir blanqueado o aclarado de las manchas producidas por el sol, de las producidas por efecto del uso de algún medicamento, o manchas asociadas al paso de la edad; también esta sustancia disminuye las arrugas finas, por lo que contribuye a una piel más joven, contribuyen a mejorar el acné y a quienes sufren dermatitis atópica.
Los productos que lo contienen están muy de uso en el mundo en forma de jabones, cremas nocturnas, o en lociones. La sugerencia de nuestra entrevistada a la industria cosmética cubana, es que se fabriquen también en nuestro país, ya que somos cultivadores de caña de azúcar, y contamos con una industria de ese renglón, por lo que sería posible obtener ácido glicólico en pequeña o gran escala, para el desarrollo de cosméticos.
La doctora Ortuzar, le propone especialmente a las cubanas y latinoamericanas usar el jugo de la caña o guarapo en mascarillas, que son muy beneficiosas, con resultados espectaculares comprobados en el tratamiento de afecciones como melasma o cloasma, manchas que aparecen después de un tratamiento con pastillas anticonceptivas, después de un embarazo, o quienes se exponen al sol sin protección.
Las mascarillas con jugo de caña o guarapo -según añadió la especialista- se usan de una a tres veces por semana, se dejan 15 minutos, nunca más de 30 y se lavan, también se puede usar para estas mascarillas la uva casera, que hoy está en nuestros mercados agropecuarios, ellas contienen ácido tartárico muy beneficioso para el cutis (tiende a ponerlo rosado y retarda el envejecimiento). También puede usarse el mango para despigmentar. En general el caso de las frutas, para macerarlas y usarlas como mascarilla deben estar bien maduras, casi a punto de podrirse.
Otros consejos de la dermatóloga habanera, van dirigidos a los pacientes que tienen lupus, o los que han sufrido fotodaño, porque van a la playa y se tuestan demasiado; cuando acuden a consulta por este motivo, ella les recomienda como alternativa mascarillas de leche fresca por 15 minutos, todos los días, pues el ácido láctico que contiene la leche, tiene efectos que la piel agradece mucho.


