
Foto: Cubadebate
Cuba cuenta en la actualidad con una red de laboratorios farmacéuticos que produce 569 medicamentos de los 857 comprendidos como genéricos, de acuerdo al cuadro básico destinado a la salud pública del país.
Con sede en La Habana, el Grupo de las Industrias Biotecnológica y Farmacéuticas (BioCubaFarma) está integrado por el Órgano Superior de Dirección y 38 empresas que fabrican 10 de las 13 vacunas incluidas en el programa nacional de inmunización de humanos, con el beneficio de erradicar nueve enfermedades y hoy sólo cinco mantienen índices de impacto mínimo.
Entre otros logros de alcance mundial de la biotecnología cubana se encuentran las vacunas contra la hepatitis B, la fiebre meningocóccica tipo B, el tétanos, la vacuna pentavalente, hasta entonces solo producida por Francia, y una vacuna terapéutica contra el cáncer avanzado de pulmón, de reciente creación.
Asimismo, destacan el PPG o Ateromixol, Lecitina de soya, para favorecer el equilibrio metabólico de los lípidos y el Heberprot-P para evitar amputaciones de diverso grado del pie diabético, este último extendido a la población mediante el sistema de atención primaria y secundaria de la salud pública cubana.
En las últimas dos décadas la farmacología médica de la nación antillana desarrolla un amplio espectro de estudios y producciones de químicos y bioquímicos, además de evolucionar en la medicina verde y en las técnicas orientales, como la acupuntura y la digitopuntura.
De esta forma, la industria biofarmacéutica cubana reduce las importaciones, en la actualidad solo 279 productos llegan a la isla de forma sistemática para asistir las necesidades más perentorias, mientras aumenta la producción de los equipos y diagnósticos para la salud humana, como glucómetros y biosensores que son adquiridos por los diabéticos en las farmacias del país.
