Mochilas escolares y la salud infantil

Por eso los niños no deben transportar en ellas más del equivalente a un 15 o un 20 por ciento de su peso corporal. Foto: Cubahora

Por eso los niños no deben transportar en ellas más del equivalente a un 15 o un 20 por ciento de su peso corporal. Foto: Cubahora

Las mochilas son una especie de bolso que pueden llevarse en la espalda por medio de dos bandas que pasan por lo hombros y que con el paso del tiempo han evolucionado en miles de diseños de variados materiales, según el objetivo de su uso.

Existen las utilizadas por los escolares, las que se emplean en escaladas, senderismo y viajes, así como las de uso militar e, incluso, las portabebés, por solo mencionar algunas.

La forma de las mochilas permite transportar cargas algo pesadas en largos períodos de tiempo; incluso hay modelos con un cinturón alrededor de la cadera que mejoran la agilidad y el equilibrio porque la carga reside cerca del centro de masa del cuerpo, al mismo tiempo que permite descargar la columna vertebral de carga que la puede dañar.

La mochila no es un almacén, sino que se utilizan para trasportar sus artículos escolares u otros objetos. Estas deben tener tamaño apropiado y en correspondencia con la altura del niño y su complexión física.

Se recomienda que estas mochilas dispongan de dos bandas anchas simétricas regulables, para que puedan ser ajustadas, en relación con la estatura del niño.

Tanto las bandas como la parte que apoya en la espalda del menor deben estar acolchonadas, para beneficio del cuerpo de quien la porta, y la mochila como tal debe quedar unos centímetros por encima de la cintura.

Son diseñadas para apoyar el peso de su contenido sobre varios de los músculos más fuertes del cuerpo humano. Por lo tanto, al ponérsela o quitársela deben evitarse las posturas forzadas, para evitar lesiones musculares.

Según la Sociedad de Ortopedia Pediátrica de América del Norte, llevar la mochila de manera incorrecta puede producir lesiones como esguinces y torceduras, además de provocar problemas posturales, la mayoría de las lesiones suelen ser leves, pero algunas pueden durar hasta la edad adulta.

Por eso los niños no deben transportar en ellas más del equivalente a un 15 o un 20 por ciento de su peso corporal y la carga debe quedar pegada a la espalda.

Si quien usa una mochila con frecuencia siente entumecimiento u hormigueo en brazos y piernas, esto pudiera ser indicativo de una mochila inadecuada o de peso excesivo por lo que debe disminuir la carga reorganizando el contenido.

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