Nacer a manos de una comadrona

Cerca de 230 mujeres laboran como parteras en Guanajuato. (Foto: www.unionguanajuato.mx)

Cerca de 230 mujeres laboran como parteras en Guanajuato. (Foto: www.unionguanajuato.mx)

Contaba mi padre que él nació a manos de una comadrona, en un montecito donde ni imaginarse pudieron, hubiera hoy un hogar materno para las gestantes que desde allí son llevadas con tiempo hacia un servicio ginecobstétrico bayamés, donde velan por el nacimiento de cada niño según mi viejo “como si fuera un rey”.

Lo cierto es que escudriñando en las efemérides mundiales de hoy recordé que es el Día Internacional de la Partera, y encontré en ese rinconcito de la memoria donde guardamos para siempre las historias escuchadas de niño, lo que contaba la familia sobre la famosa partera Maximina, quien trajo al mundo casi 100 años atrás, a mi adorado progenitor y a tantos otros campesinitos de aquel lugar.

Tal vez en aquel terruño sitio nadie se le hubiera ocurrido la declaración futura de un día internacional dedicado a las parteras, que pueden ser enfermeras, personal calificado, pero también entre ellas las llamadas comadronas que en la comunidad de manera natural y empírica, se dedican aún a esa actividad, en zonas muy pobres del mundo.

Esta efeméride se celebró por primera vez el 5 de mayo de 1991 con el objetivo llamar la atención sobre la importancia de la labor de las comadronas y su capacitación, que suplen la falta de un personal calificado para la partería donde no existen servicios de salud materna.

En el Día Internacional de la Partera, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la Confederación Internacional de Comadronas (ICM) abogan porque ninguna mujer muera al dar a luz, y por tanto insisten en la necesidad de aumentar las inversiones para que el personal de partería reciba capacitación y atención prioritaria en los programas, las políticas y los presupuestos de salud. Llaman además a promover la figura de las parteras calificadas en América Latina.

Ambas organizaciones señalan que “cuando las parteras están en condiciones de poner en  práctica sus aptitudes y desempeñar todas sus funciones durante el embarazo, el parto y el postparto, ellas pueden prevenir un 90 por ciento de las muertes maternas. Las parteras -concuerdan en señalar-  desempeñan un papel importante en la planificación de la familia, asesoramiento y prevención de la transmisión del VIH de la madre al hijo”.

En realidad aquel tipo de comadrona ya no existe en Cuba, porque los partos son todos institucionales pero incluyo en este día la felicitación a las doctoras y doctores, enfermeras o técnicas que sistemáticamente reciben a los bebés cubanos en los salones de obstetricia y que contribuyen a que esta Isla sea elogiada en el mundo por su baja tasa de mortalidad de niños al nacer, y que hacen de ese día un acontecimiento alegre para las familias.

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