Por más calidad de la atención en el hospital Doctor Salvador Allende de La Habana

Enfermera de la Sala de Medicina Interna Julio Antonio Mella, en el Hospital Clínico Quirúrgico Doctor Salvador Allende. Foto: Ania González

Enfermera de la Sala de Medicina Interna Julio Antonio Mella, en el Hospital Clínico Quirúrgico Doctor Salvador Allende. Fotos: Ania González

Crecer en la calidad de los servicios y la satisfacción del paciente es el objetivo principal de todo un programa de inversión y mantenimiento constructivo cocebido para este año en el Hospital Clínico Quirúrgico Doctor Salvador Allende, en municipio habanero del Cerro, cuya primera obra hace pocos días reinaugurada es la Sala de Medicina Interna Julio Antonio Mella.

Es este un servicio multidisciplinario muy importante pues es allí donde ingresan, entre otros, pacientes en su período de recuperacion intrahospitalaria procedentes de los servicios de cuidados intensivos y cuidados intermedios del hospital, así como pacientes en estadio terminal y pacientes quirúrgicos.

Todos ellos están respaldados por un personal médico, paramédico y de servicios entre los que están: dos grupos básicos de Medicina Interna con cuatro especialistas, alrededor de ocho médicos residentes de diferentes años, un especialista en cirugía y también residentes de esa especialidad, una licenciada Jefa de Enfermería, dos enfermeros básicos y dos licenciados en enfermería vinculados a la atención al paciente, asistentes de alimentación al enfermo y empleados de limpieza.

El antes y el después

Sucede que los daños del tiempo (construcción que data de 1915) y la falta de recursos por dificultades económicas habían hecho tantos estragos en esta instalación que fue necesario cerrarla varios meses durante 2014, por lo que su rehabilitación constituía una prioridad.

Las labores de remosamiento del centro asistencial los acometió una brigada de trabajadores no estatales integrados a una nueva modalidad de trabajo por cuenta propia: cooperativa de trabajadores de la construcción, quienes trabajaron arduamente durante dos meses y medio para la total recuperación de este pabellón al que se dedicó un presupuesto de alrededor 358 mil pesos en moneda nacional.

El anterior deterioro ha dado paso hoy al confort, para alegría de pacientes, familiares y trabajadores de la Sala Julio Antonio Mella, así como para la dirección del centro, porque todos sienten la satisfacción que produce contar, entre otros cambios en la sala, con nuevos muebles sanitarios en baños y duchas, la rehabilitación de redes hidráulicas y de electricidad, el pantry, el comedor para los pacientes puedan diambular, la enfermería, los amplios cubículos con ventiladores y televisores, techos remozados, un piso hermoso y brillante y un ambiente de limpieza que hace más acogedora la estadía en este sitio para recuperar la salud.

“La reparación que fue casi capital”, aclara el ingeniero e inversionista principal Carlos Salazar Serra; mientras que por su parte la Doctora Mirna Salas Munive, jefa de la Sala, informa que se han habilitado 34 camas, 10 para pacientes quirúrgicos, cuatro para pacientes terminales, ocho para los que vienen de las terapias y 12 para medicina interna que ingresan desde el cuerpo de guardia.

Esta obra ha permitido visibles mejorías para que el paciente sea bien atendido, así como para las condiciones de trabajo del colectivo laboral y también para la docencia, pues se ha habilitado un aula donde reciben clases los estudiantes de pregrado y postgrado de la carrera de medicina, residentes de Medicina Interna y de Cirugía.

Sala de Medicina Interna Julio Antonio Mella.

Sala de Medicina Interna Julio Antonio Mella.

Opiniones

En el diálogo con los ingresados, entre los que se encontraban Alicia , Luis y Mario Gillermo Miranda, entrenador de béisbol del municipio habanero de 10 de Octubre; sus acompañantes y las Licenciadas en Enfermería Marianela Chaviano y Marianela Leyva, se supo del estado de satisfacción de quienes hoy reciben el servicio, por las nuevas condiciones del local y el buen trato y profesionalidad de quienes los atienden, desde el médico hasta la pantrista.

“La convocatoria ahora a todos, incluidos los acompañantes, es cuidar y mantener en buen estado lo que se ha arregalado y los medios con los que allí se cuentan”, comenta la Doctora Salas Munive, quien no obvia la importancia de sumar a ello el trato eficiente al enfermo y la mayor capacitación del capital humano.

Noticia

La buena nueva es que está al reinaugurarse, luego de su reparación, la Sala de Ictus para pacientes con accidentes cerebrovasculares, que pertenece al programa de mantenimiento constructivo del Complejo Hospitalario Camilo Cienfuegos del que pronto nuestra Web tendrá noticias.

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