
Los seres humanos somos los únicos con la capacidad de emitir lágrimas por alguna emoción en particular. (Foto:bienestar.salud180.com)
El llanto, la acción de derramar lágrimas en reacción a determinada emoción, se ha definido como un fenómeno secretomotor complejo que no provoca irritación en las estructuras oculares y que se cree es inherente a los seres humanos, aunque esto es cuestionado por algunos científicos.
Las lágrimas producidas durante el llanto emocionado tienen una composición química que difiere de otros tipos de lágrimas. Están compuestas de cantidades más altas de las hormonas prolactina, adrenocorticotropa, leu-enkefalino y los elementos potasio y manganeso.
La ciencia ha intentado buscar una función en el fenómeno del llanto, algo que justifique esa reacción del organismo que hoy en día no ha sido determinada, si bien existen diversas teorías que van desde las más simples, que son las que lo definen como reacción al dolor, hasta otras más complejas que vinculan el llanto a un tipo de comunicación no verbal que intenta describir un determinado estado de ánimo.
Un bioquímico de la Universidad de Minnesotta llamado William Frey, sostiene que las personas se sienten mejor después de llorar, debido a que las lágrimas derramadas contienen la hormona adrenocorticotrópica, asociada al estrés, y esto, junto a que durante el llanto aumenta la secreción mucosa, podría llevar a la teoría de que este es un mecanismo desarrollado para disponer de la hormona cuando el nivel de estrés es muy alto.
Detonantes del llanto son pensamientos dañinos, malas noticias, tristeza o rabia. Asimismo lo constituyen las emociones positivas, como una alegría muy intensa, detonadores que han demostrado que el principal beneficio de llorar es su efecto como calmante natural.
Aunque el origen del llanto aún está por determinarse, los efectos positivos asociados a este si están claros: menos estrés, claridad de pensamientos, hidratación ocular y liberación de las hormonas del bienestar.

