¿Qué es el ictus isquémico?

Foto tomada del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía.

Foto tomada del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía.

Los accidentes cerebrovasculares (ACV) se encuentran entre las primeras causas de muerte en Cuba y existen diferentes ACV o ictus, y cada uno de ellos tiene sus particularidades y diferencias.

El ictus isquémico constituye cerca del 85 por ciento de todos los ictus diagnosticados y  se caracteriza por el taponamiento de vasos sanguíneos cerebrales. Esto le impide a la sangre llegar de manera normal a cada una de las células del cerebro, pues su circulación queda interrumpida.

La causa fudamental de esta enfermedad es la formación de trombos que imposibilitan la irrigación normal de la sangre a las diversas regiones del cerebro. Cuando sucede esto, se produce un ictus isquémico, el cual tendrá variaciones clínicas de acuerdo con las áreas afectadas.

Si se localiza en una zona determinada, se produce en forma brusca y su período de duración estartá en dependencia del grado de lesión, durando entre 24 horas hasta más allá de tres semanas. Por supuesto, el cuadro neurológico y su rehabilitación subsiguiente dependerán del tamaño del área dañada.

Cuando lamentablemente el ictus es severo, se disminuye mucho la calidad de vida de la persona afectada y también de su familia.  Por eso, es de vital importancia conocer cómo prevenirlo.

¿Es posible prevenir un ictus isquémico?

La llamada prevención primaria del ictus isquémico se encuentra estrechamente vinculada con los estilos de vida saludables. Entre ellos están los cambios favorables de los hábitos alimentarios, la disminución del sedentarismo, un sueño adecuado, dejar de fumar y de beber, además de reducir el estrés.

Es fundamental tener presente sus consecuencias graves una vez presentado. La denominada prevención terciaria se refiere a estar alertas a ciertas manifestaciones clínicas, como por ejemplo parálisis de un lado del cuerpo, alteraciones en el habla, pérdida de la fuerza muscular, vértigo, problemas para caminar y dolor de cabeza muy fuerte.

Reconocer el cuadro referido es de mucha utilidad, pues es conocido que si se actúa de forma rápida se reduce el riesgo para la vida y las posibles severas incapacidades futuras.

La mejor forma de prevenir las dolencias o sus complicaciones es estar informado y actuar en consecuencia.

Foto: Internet.

Foto: Internet.

El ictus en Cuba

En un artículo con plena vigencia, publicado en el diario Juventud Rebelde, se dice que “la enfermedad cerebrovascular o ictus es la primera causa de discapacidad, la segunda causa de demencia después del Alzheimer y la tercera causa de muerte en Cuba y en países del mundo desarrollado”.

Según la fuente, “el 80 por ciento de los ictus son de origen isquémico. Nuestro sistema nervioso necesita para funcionar oxígeno y glucosa, que le llegan a través de la sangre, y de los cuales no tiene reserva alguna. Si los vasos sanguíneos se ocluyen, ocurre la enfermedad cerebrovascular de origen isquémico, si se rompen es la hemorrágica”.

“Para prevenir su ocurrencia debe estimularse desde edades tempranas la adopción de estilos de vida saludables que protejan el árbol vascular”, prosigue el texto.

El ictus isquémico debe ser abordado desde un enfoque multidisciplinario, aunque los neurólogos encabecen el grupo de expertos.

Lo más importante en este sentido es que las personas sí pueden promover hábitos de vida saludables que las alejen, por ejemplo, de la hipertensión arterial, condición que las predispone al ictus en un porcentaje elevado.

Otros padecimientos que predisponen al individuo a sufrir un ictus isquémico son: la diabetes mellitus, las cardiopatías isquémicas, las dislipidemias, el alcoholismo y el tabaquismo. Cada una de ellas dañan el endotelio vascular e inciden de manera favorable en su ocurrencia, en cualquiera de sus variantes.

En total sintonía con Juventud Rebelde, el ictus es prevenible y los pacientes y sus familiares deben saber que es tratable y recuperable.

Mucho se puede hacer para que ese paciente se rehabilite luego de sufrir un ictus isquémico, pero lo más importante es la prevención y la adopción de hábitos de vida saludables, para evitar este accidente cerebrovascular, unido a la voluntad y deseos de vivir del paciente.

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