¿Qué hacer ante el envejecimiento poblacional?

Foto: Cubadebate

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La Habana es el territorio más poblado de Cuba, con dos millones 125 mil 320 habitantes, que ratifican la dinámica actual del país a mantenerse en incrementos demográficos cercanos a cero y con tendencia al decrecimiento desde el año 2004.

Además, en materia de demografía y según datos del Centro de Es­tudios de Población y Desa­rrollo de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (Onei), el 19,4 por ciento de los cubanos tiene 60 años o más, lo cual comprende a dos millones 176 mil 657 personas.

Precisamente la capital se confirma entre los tres territorios con un mayor grado de envejecimiento en la isla del Caribe, a los que se añaden las provincias de Villa Clara y Sancti Spiritus, de acuerdo a informe publicado en el sitio web de la Onei.

No extraña este aumento de la esperanza de vida a la luz de los estudios de los expertos que la estiman en la mayoría de los países como consecuencia directa de los cambios socioeconómicos para una mayor supervivencia generacional, a partir de las mejoras en la alimentación y las higiénico-sanitarias, como cuidados indispensables para aumentar la calidad de vida.

Cuba se une al esfuerzo mundial, mediante la regionalización asistida del Sistema Nacional de Salud Pública y sus proyectos transformadores e integrales, de donde La Habana optimiza el modelo de atención primaria del médico y enfermera de la familia que beneficia a unos mil habitantes en cada uno de sus más de dos mil consultorios habilitados en los 15 municipios.

De ahí el incremento de la población madura y longeva, consecuencia del éxito de las políticas de salud pública y del desarrollo socioeconómico tras el triunfo revolucionario de 1959, que dejó atrás el triste recuerdo de la muerte durante el parto o en los venideros meses y años de vida, debido a la insalubridad y a la precaria situación de la mayoría, indefensa ante las enfermedades.

Sobre la base de una medicina preventiva, exhaustiva y razonable, el programa nacional, a partir del ejemplo de la capital, revitaliza el concepto del líder histórico de la Revolución, Fidel Castro Ruz, que en 1983 proporcionó la idea de un médico de nuevo tipo para mejorar la salud del individuo, la familia, y el ambiente de la sociedad cubana.

En ese propósito el rescate de la asistencia personalizada a las embarazadas, a los niños, adultos y a la población más envejecida, requiere el seguimiento consciente del personal sanitario para incentivar también la responsabilidad individual de mejorar la calidad de vida ante el envejecimiento poblacional.

Las estadísticas muestran la importancia del tema al detenernos en el informe de las Naciones Unidas publicado en enero de 2010 sobre Envejecimiento de la población.

Aunque pudiera parecer atrasado, en dicho contenido se alerta sobre este fenómeno demográfico de permanencia en el mundo, pues desde 1950 la proporción de personas mayores ha aumentado constantemente, pasando del ocho por ciento en 1950 al 11 en 2009, y se espera que alcance el 22 en 2050.

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