
Campaña de vacunación contra la influenza estacional en Cuba. Foto: Radio Guamá
La XVI Semana de Vacunación en las Américas se inauguró este lunes en Cuba, en el marco de la III Convención Internacional Cuba-Salud 2018, y con la peculiaridad de contar con la presencia del director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom.
El programa antillano de inmunización, creado en septiembre de 1962, cuenta desde sus inicios con cuatro principios básicos: universal, pues garantiza el acceso total de la población; integral, porque está incorporado a cada uno de los niveles del sistema de salud; participativo, ya que promueve la activa incorporación comunitaria e intersectorial; y accesible, por su esencia gratuita.
En el país se administran como promedio anual cuatro millones 800 mil dosis de 12 tipos diferentes de vacunas simples o combinadas, dirigidas a la prevención de 13 enfermedades. Los inmunobiológicos de producción nacional son ocho, tres importados y uno de donación por la Alianza Global de Vacunas.
Sobre los objetivos de la presente semana en la región, trascendió que en el transcurso de esta 11 países reforzarán la inmunización contra el sarampión ante la notificación de más de 300 casos y brotes en los primeros meses del año.
Igualmente, 14 naciones inyectarán contra la influenza, 16 lo harán para prevenir la polio, 13 contra el virus del papiloma humano (VPH) y cinco para evitar la fiebre amarilla.
Este período (del 23 al 28 de abril) coincide, además, con el inicio de la segunda etapa de la Campaña de Vacunación Antipoliomielítica oral en la Isla, acción que ha permitido aplicar desde 1962 hasta el 2016 más de 83 millones de dosis.
Así se ha garantizado la protección de la población cubana menor de 70 años contra ese mal que afecta, sobre todo, a los menores de cinco años de edad. Fue Cuba la primera nación de Latinoamérica en erradicar la temible enfermedad infantil.
Según ha sido de feliz esta inauguración en la nación caribeña, con los máximos representantes de las organizaciones Mundial y Panamericana de la Salud presentes en La Habana, así lo fue también la jornada que para la historia marcó en 1995 la celebración con Fidel Castro del Día Mundial de la Salud.
Aquel fue el día en que el Comandante en Jefe recibió de manos de la doctora Mirtha Roses, entonces directora asistente de la Organización Panamericana de la Salud, los documentos acreditativos de la erradicación en la mayor de las Antillas de la poliomielitis.
Tanto en esta, como en aquella ocasión, se patentizaba la admiración por Cuba y su obra de salud para todos, cumplida por la Revolución y su máximo líder.
