
Foto tomada de Internet.
A nivel mundial resulta necesario en estos momentos intentar reducir los fallecimientos y los afectados por las enfermedades cardiovasculares, porque ya son las causantes de más de 17 millones de muertes cada año.
De ahí que representen la tercera causa de las defunciones en un año a escala internacional, muchas de ellas producidas prematuramente en plena productividad laboral.
Cuáles son las enfermedades cardiovasculares
Los padecimientos cardiovasculares son fundamentalmente las cardiacas y los accidentes cerebrovasculares.
La mayoría de estos casos se producen en países de ingresos medios o bajos, donde los recursos humanos y económicos son más limitados, siendo susceptibles de ser prevenidos si se hubiesen tomado a tiempo las medidas adecuadas.
Resulta necesario motivar y educar a los individuos, a las familias y a las comunidades, e incluso a los gobiernos, a tomar conciencia y adquirir y ofrecer los conocimientos educativos necesarios, con el fin de reducir el peso de estas dolencias.
¿En qué consiste la prevención de las enfermedades cardiovasculares?
A todo trance, ya resulta necesario dar un buen impulso para disminuir su presencia, así como de los fallecimientos precoces y las incapacidades producto de este tipo de padecimiento.
Estos esfuerzos preventivos se deben emprender de manera obligatoria durante el curso de la vida de cada persona, o sea, desde su concepción hasta el fin de sus días.
Consiste en educar a los ciudadanos en cuanto a una alimentación saludable, con reducción o eliminación de la sal en las comidas, la práctica sistemática de ejercicios físicos, mantener un peso saludable, y no adquirir o eliminar las adicciones al tabaquismo, el alcohol o las drogas.
Las enfermedades cardiovasculares en Cuba
Estas constituyen la primera causa de muerte en Cuba, y pesan sobre ellas múltiples factores y también diversas maneras de enfrentarlas.
Para ello existe el Programa Nacional de Atención Cardiovascular, un asunto de salud de relevante importancia.
Las enfermedades cardiovasculares son un tema de gran importancia para la Isla, al cual se le ha dedicado significativos recursos humanos, científicos y materiales.
El mejor camino para poder reducir la mortalidad y las discapacidades siguen siendo la prevención cardiovascular.
En la mayor de las Antillas se mide la incidencia de esta enfermedad a través de encuestas realizadas por el Instituto de Higiene, Epidemiología y Microbiología, lo cual permite identificar y desarrollar acciones de prevención efectivas para poder generar una estrategia.
Las medidas deben estar enfocadas a partir de la Atención Primaria de Salud, vinculadas con las prioridades del Ministerio de Salud Pública en el programa de atención del médico de la familia.
Este último es el escenario donde mayor cantidad de actividades preventivas pueden realizarse, como son el aumento de la estrategia comunicativa, interacción del médico y la enfermera de ese nivel en el ambiente real en el que se desenvuelve la persona y la incidencia de estos factores.
