Estudios recientes del Instituto Nacional de Endocrinología de Cuba, situado en La Habana, alertan sobre las consecuencias del exceso de peso desde edades tempranas que, al mantenerse en el 70 por ciento de los adultos, disminuye en 13 años la esperanza de vida.
Razón esta más que convincente para asumir la percepción de riesgo y evitar las implicaciones de un estilo de vida sin basamento científicamente comprobado para ser saludables.
A propósito del tema de importancia general para los adultos que conforman la familia, escuela y comunidad del país, el período actual de verano pudiera ser el detonante de consecuencias lamentables para quienes persisten en adoptar métodos cada vez más similares al patrón occidental y de la mayoría de las naciones industrializadas.
Si por el contrario se intenta asumir dietas más balanceadas, menos ricas en carbohidratos, refrescos gaseados y chucherías, pero más abundantes en vegetales, frutas y alimentos nutritivos, de preferencia en su estado natural y en cantidad proporcional con el gasto de calorías diarias, entonces el resultado será confirmado en aumento de salud para todos.
Frank Carvajal, presidente de la Sociedad Cubana de Endocrinología precisó que la obesidad continúa siendo un factor de riesgo, por lo que la prevención también llama a ser más activos, tomar tiempo para el ejercicio físico sistemático y el disfrute de caminatas al aire libre, pues esto contribuye a nivelar los signos vitales y el funcionamiento general del organismo humano.
En las sociedades modernas, los niños ejercitan menos su cuerpo, pues hasta la mayoría de los juegos se realizan en casa, frente a ordenadores electrónicos, entre los que sobresale la computadora, mientras la televisión también los obliga a permanecer sedentarios durante mucho tiempo.
Las investigaciones añaden que los infantes obesos comienzan su debut como hipertensos, regularmente aumentan sus niveles de colesterol y triglicéridos, como preámbulo al diagnóstico de diabetes tipo dos, enfermedad que aparece con mayor frecuencia en la población adulta, mayor de 60 años de edad.


