Ruido ambiental, estrés y obesidad

Ruido ambiente, influencia posible en la obesidad. Imagen: Gilberto González García

Ruido ambiente, influencia posible en la obesidad. Imagen: Gilberto González García

El ruido ambiental producido por el tráfico urbano, los trenes y los aviones, pueden ser causa del aumento del peso corporal, específicamente de la grasa abdominal, la más peligrosa.

Este riesgo del aumento del peso corporal es el doble para quienes están expuestos a los tres tipos de ruidos de manera sistemática, por ejemplo, quienes viven cerca de avenidas de mucho tránsito, con un aeropuerto cercano y líneas férreas por los alrededores.

Quienes soportaban tan solo uno de estos tres ruidos, el riesgo de obesidad fue solo una cuarta parte del total.

Tiene explicación

La exposición por largo tiempo a este tipo de ruidos puede afectar el metabolismo de las personas produciendo un progresivo aumento del peso corporal.

Pudiera ser nocivo para la salud de los seres humanos, mucho más de lo considerado hasta ahora.

Lo anterior fue demostrado en una investigación realizada en el Instituto Karolinska, en Estocolmo y publicada en la revista Occupational & Environmental Medicine, donde se presentaron datos sobre más de cinco mil personas en edades comprendidas de 43 a 66 años de edad.

Tanto en hombres como en mujeres se encontró un aumento de la grasa abdominal por cada cinco decibeles adicionales de exposición al ruido del tráfico, fundamentalmente en los menores de 60 años de edad.

Las causas

Ya era conocida la asociación entre el ruido ambiental sistemático con la hipertensión arterial y los infartos cardiacos.

Como complicación adicional ahora se investigó su relación con la obesidad fundamentalmente la de tipo abdominal, factor de riesgo de muchas enfermedades como las del corazón, la diabetes tipo II y el cáncer.

Como el ruido es estresante, por este mecanismo se pueden afectar los niveles de determinadas hormonas relacionadas con el estrés.

Este desequilibrio hormonal puede guardar relación sobre las zonas del cuerpo donde se depositan las libras sobrantes.

También en investigaciones anteriores se demostró como estos ruidos ambientales pueden influir sobre lo que se come, la ingestión de una mayor cantidad de comida y perturbaciones en el sueño.

La hormona del estrés

El factor principal derivado de este tipo de ruido estresante y mantenido a lo largo del tiempo, con afectaciones en el sueño, es el aumento de la secreción de la hormona llamada cortisol. Ella estimula la acumulación de grasa en la región abdominal.

Si se añade el consumo de una cantidad mayor de alimentos por las mismas razones, ya queda clara la razón de este tipo de obesidad abdominal.

Por lo tanto, si está buscando una nueva vivienda y tiene posibilidades para ello, las zonas poco ruidosas, aunque no son determinantes, influyen de alguna manera en la prevención de la obesidad.

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