Semana del Bienestar: sumando calidad de vida

La Semana del Bienestar 2018 es una propuesta de la Organización Panamericana de la Salud y Organización Mundial de la Salud para crear comunidades saludables para todas las personas. Foto: Periódico Venceremos.

Uno de los temas de mayor relevancia por estos días en el sector de la salud es la celebración, del 8 al 14 de septiembre, de la Semana Internacional del Bienestar, tema que permite, cual pie forzado, volver sobre una cuestión que no pierde vigencia: la higiene en las comunidades.

El bienestar como concepto engloba varios aspectos de la vida cotidiana, desde los hábitos alimenticios y maneras de recrearse, hasta la pulcritud de los lugares donde estudiamos, trabajamos o realizamos cualquier otra tarea cotidiana.

Pero de nada sirve mantener limpia la casa, si dejamos la basura en el portal, la higiene debe empezar por lo más personal, aunque las instituciones deben hacer su parte.

De hecho, de eso trata precisamente la Semana del Bienestar 2018, una propuesta de las organizaciones Panamericana y Muncial de la Salud para crear comunidades saludables para todas las personas.

El objetivo principal es la creación de un movimiento nacional de participación popular y promoción que visibilice la repercusión de las condiciones del entorno, en la propagación de enfermedades  y otras afectaciones a la salud.

Para ello, es imprescindible el trabajo de cada una de las instituciones, autoridades locales y sectores, la unión de esfuerzos públicos y privados, así como de la población en sentido general.

No se trata solo de recoger la basura en los horarios establecidos y con la periodicidad requerida, aunque es uno de los temas en los que debe seguir trabajando la Empresa de Servicios Comunales, sino también de garantizar la calidad de los alimentos que se expenden, tanto elaborados como crudos, y la limpieza de los establecimientos de comercio y gastronomía.

También es velar por el buen estado de los parques y gimnasios biosaludables, iniciativa que parece estar pereciendo, luego de la euforia por lo novedoso.

Cuando hablamos de bienestar, es preciso mencionar la contaminación acústica, los salideros en la calles, ya sean de agua potable o albañal, que además suelen acumularse en los tan familiares baches.

Cuba se unió a la iniciativa mundial por la Semana del Bienestar, con un especial interés en el trabajo desde las comunidades, tomando a la salud como determinante clave en la conquista de la calidad de vida de la población.

Cuánta razón, los lugares pueden (deben) ser más favorables para nuestro bienestar, pero no es trabajo de uno solo. Si alguien hace, otra persona no puede destruir, porque así la posibilidad de una existencia saludable siempre quedará relegada.

El bienestar empieza por el hogar, la familia, el barrio, la comunidad y, poco a poco, repercutirá a gran escala.

Dar vía a las buenas costumbres y hábitos sanos es, además de un camino para elevar el bienestar, una apuesta segura para sumar calidad de vida.

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