Prevenir es la mejor manera de evitar enfermedades como el dengue, transmitido por el mosquito Aedes Aegypti que en Latinoamérica multiplicó por cinco veces los casos en la última década del siglo XXI.
Dicho de esta manera, la advertencia llega a todos los rincones de Cuba y sin excusas para entender cuán importante es el conocimiento y aplicación de las políticas del Ministerio de Salud Pública, adecuadas a cada territorio para proteger a la población y eliminar cualquier foco de infestación que, muchas veces por negligencia humana, atenta contra la vida.
Al respecto el Departamento de Enfermedades Transmisibles y Análisis de Salud de la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de Salud (OPS/OMS) precisa que en las Américas cerca de 500 millones de personas viven en riesgo de contraer dengue.
Razón por la cual los organismos internacionales hacen extensivo su mensaje: “Controlar el mosquito Aedes Aegypti, transmisor de la enfermedad, es un gran desafío tanto regional como mundial”.
“Todos los sectores de gobierno, las comunidades y las familias debemos estar unidos para combatir al vector y controlar esta enfermedad que no conoce de fronteras ni límites, afecta a todas las personas por igual y no es solamente un problema del sector salud”, indica el organismo de las Naciones Unidas.
En La Habana se coordina el sistema de vigilancia para el conocimiento de los factores de riesgo y el diagnóstico integral oportuno, en el que el sistema de Atención Primaria de Salud potencia las vías de comunicación para crear conciencia popular y un estilo de vida saludable, de sistemático hacer por la higiene, orden y disciplina en el hogar y el entorno ambiental para cumplir con lo establecido.
La enseñanza va dirigida también al conocimiento de los síntomas del dengue, que avisan luego de un período de incubación variable de cinco a ocho días tras la picadura del mosquito; aparece la fiebre alta de forma repentina, dolor de cabeza intenso, alrededor de los ojos y detrás de los globos oculares, en los músculos y articulaciones, además de cansancio.
Contribuir al cumplimiento de lo legislado por las autoridades sanitarias del país implica favorecer la acción de los inspectores de salud, fumigación y observación de las medidas pertinentes para evitar la acumulación de recipientes con agua no tapados, además de acudir al médico ante la duda de cualquier síntoma, para colaborar a estar ¡siempre alertas contra el Aedes!


