¿Síndrome de Cushing o cara de luna llena?

Sindrome de Cushing. Foto: Internet

Sindrome de Cushing. Foto: Internet

Conocido etimológicamente como hipercortisolismo, el Síndrome de Cushing es un trastorno hormonal causado por la segregación excesiva de cortisol, una hormona producida por las glándulas suprarrenales.

Poco común entre la población cubana y del mundo (10 casos por millón de habitantes), este conjunto de síntomas y signos debe su origen a causas diversas, según refiere la especialista de Primer Grado en Medicina General Integral y Endocrinología, Idania Teresa Mora López.

De acuerdo con la experta, la presencia de adenomas, carcinomas e hiperplasia bilateral en la corteza renal o la hipófisis, junto al consumo prolongado de altas dosis de esteroides, sobre todo en pacientes con enfermedades reumatológicas, dermatológicas y asma bronquial, figuran entre los condicionantes más frecuentes.

“Algunos de estos fármacos son glucocorticoides como la prednisona, la dexametasona y la prednisolona, los cuales imitan la acción de la hormonacortisol en el cuerpo y determinan su sobreproducción”, aclaró.

Los síntomas varían de un paciente a otro. Algunos presentan múltiples manifestaciones, mientras otros se comportan asintomáticos, afirmó la master en Longevidad Satisfactoria.

Las señales más frecuentes incluyen aumento de peso con acumulación de grasa en el tronco, pérdida de grasa en brazos, piernas y glúteos (obesidad central), cara redondeada, fatiga severa, debilidad muscular, depresión, ansiedad, sed, micción abundante, presión arterial alta e incremento del azúcar en la sangre, explicó.

“Además, en la piel son usuales las infecciones, la aparición de estrías de media pulgada o más de ancho en el abdomen, los muslos y las mamas, y la propensión a los hematomas”.

De acuerdo con la doctora del Hospital General Docente Enrique Cabrera, la enfermedad igualmente afecta el crecimiento en los niños y suele provocar dolor de espalda, sensibilidad en los huesos, acumulación de grasa entre los hombros y encima de la clavícula, así como fracturas en las costillas y la columna vertebral debido al adelgazamiento de los huesos.

Sin embargo, las mujeres presentan síntomas particulares, aclaró Mora López. En ellas es distintivo el crecimiento de vello en la cara, el cuello, el pecho, el abdomen y los muslos, e irregularidades menstruales o amenorrea (ausencia de sangrado).

Mientras, los hombres pueden experimentar disminución o ausencia del deseo sexual y problemas de erección, añadió.

“Para indicar el tratamiento, se debe partir de la causa. Si estamos en presencia de un uso prolongado de corticosteroides, se darán instrucciones al paciente para disminuir lentamente la dosis del fármaco, pues suspender el medicamento de manera repentina puede ser peligroso”, explicó la también Profesora Auxiliar.

No obstante, si las condiciones de salud del enfermo, no permitieran la suspensión de la medicación, se deberá monitorear con cuidado el azúcar en la sangre, los niveles de colesterol y el adelgazamiento de los huesos u osteoporosis, precisó.

“Por otra parte, si el origen del síndrome fuera la existencia de un tumor hipofisario o suprarrenal, se indicará una cirugía para extirparlo, sesiones de radiación posteriores a la intervención quirúrgica, si fuese necesario, y terapias de reemplazo con cortisol”.

En los casos en los que por su ubicación o proporciones el tumor no pueda ser extirpado, el protocolo indica el suministro de medicamentos para bloquear la secreción de cortisol.

El historial evolutivo del síndrome apunta a que mediante la extirpación del tumor suele ocurrir una recuperación total, pero existen probabilidades de que la afección reaparezca.

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