Por muchos se considera el aumento de los años como un factor importante en la disfunción sexual eréctil, antes llamada impotencia.
En la actualidad se identifican otros factores que pudieran jugar un papel aun de mayor importancia como causa de este preocupante problema.
Si una importante cantidad de hombres de avanzada edad conservan la función eréctil, no parece ser el envejecimiento en sí mismo el origen la dificultad.
La disfunción sexual eréctil parece relacionarse mucho más directamente con malsanos estilos de vida.
Cómo funciona una erección
La erección del pene es un proceso hidráulico y depende directamente de la dilatación de los vasos sanguíneos por donde acude la sangre a esa zona del cuerpo masculino.
Estos vasos son similares a aquellos encargados de proporcionar la sangre necesaria al corazón.
Por eso la disfunción eréctil asociada a un bajo deseo sexual frecuentemente también guarda relación con el desarrollo de enfermedades del músculo cardiaco.
Solución sin tabletas
Una parte importante de los sufridos y casi siempre silenciosos hombres con disfunción sexual eréctil pudieran superar esta situación con positivos cambios para el corazón, incorporando saludables estilos de vida en sus actividades cotidianas sin necesidad de consumir medicamentos.
Existe disponible una relativamente fácil solución, como es alcanzar un peso normal, abandonar el sedentarismo, mantener una dieta equilibrada y saludable, no beber alcohol ni fumar y dormir lo suficiente en condiciones adecuadas.
Todas estas medidas practicadas de manera simultánea son capaces de revertir los factores contribuyentes a la disfunción sexual eréctil devolviendo una sana alegría a muchísimas parejas.
Fue demostrado
Fue realizada una investigación en la Universidad de Adelaida, en Australia y publicada en la revista Journal of Sexual Medicine donde se analizaron datos de más de 800 hombres entre 35 y 80 años de edad con un seguimiento durante cinco años.
Quienes mejoraron sus estilos de vida durante el tiempo del estudio, también experimentaron una mejoría de la función sexual.
Sin embargo, aquellos con empeoramiento en sus estilos de vida fueron mucho más propensos a comenzar a padecer de disfunción sexual eréctil.
Triple ganancia
Adoptando saludables estilos de vida se consigue una vida más sana y más larga.
En general, mejoran la salud y el bienestar en general.
Además, se reduce ostensiblemente los factores de riesgo para el corazón y la diabetes tipo dos.
Existe una conexión directa entre la disfunción sexual eréctil y probables afectaciones del corazón por no dilatarse adecuadamente los vasos sanguíneos que irrigan ambos territorios.
Observando disciplinadamente estas recomendaciones es capaz de mejorarse ostensiblemente la circulación sanguínea. Es cuando se incorporan los saludables estilos de vida ya mencionados. Y se superan de forma paralela ambas situaciones.
Los hombres de todo el mundo
Inadecuados estilos de vida conducen a la disfunción sexual eréctil a los hombres de cualquier parte del mundo incluido los de nuestra nación.
El consumo de sildenafil o viagra es tema recurrente en nuestro país. Muchas veces es necesario pagar un precio por encima del estipulado por esos hombres necesitados de mejorar, entre otras cosas, su estima personal.
Sin embargo, con un simple cambio hacia favorables estilos de vida como es perder la grasa sobrante, hacer ejercicios asiduamente, alimentarse de manera adecuada y abandonar hábitos tóxicos como el alcohol y el tabaco, aparece el “milagro” sin necesidad de consumir ningún medicamento.
Solo se trata de probar para mejorar, hacer modificaciones buenas y permanentes en las diarias costumbres y esperar por los resultados.



