Fue realizada una nueva investigación por la Sociedad Americana Contra el Cáncer, en los Estados Unidos y publicada en la revista JAMA Internal Medicine, donde se analizaron las causas de fallecimiento de 346 mil personas por 12 tipos de cánceres en el año 2011, en mayores de 34 años de edad.
Casi la mitad de todos ellos, como el de pulmón, colon y páncreas, se vincularon con el tabaquismo.
Sucede así
De los casos analizados en esa investigación casi 126 mil fueron debidas al cáncer de pulmón, bronquios y tráquea. Representaron aproximadamente el 80 por ciento de las muertes por ese tipo de cáncer debido a la adicción al tabaco.
La mitad de las muertes provocadas por el cáncer de la cavidad oral, el esófago y la vejiga urinaria, se desarrollaron debido al consumo de tabaco.
Muchas muertes por cáncer de colon, riñón, hígado, páncreas, estómago, cerviz y por leucemia mieloide también se debieron a la acción destructiva del tabaco.
En el año 2012 alrededor del 70 por ciento de los afectados por cáncer de laringe fue debido a esta malsana adicción.
Pensamiento erróneo
En general, cuando las personas escuchan hablar sobre el tabaquismo y su vinculación con el cáncer, frecuentemente lo asocian solo con el cáncer del pulmón.
Sin embargo, tristemente, existen muchos otros tipos de cánceres, ya demostrado por la ciencia, que son provocados por fumar además del pulmonar.
Y aun más lamentable es el aumento estimado de muertes por cánceres derivados del tabaquismo en las próximas décadas.
Porque comprobar las deletéreas consecuencias de fumar entre los noveles consumidores actuales conllevará a esperar de 30 a 40 años.
Por eso, abandonar definitivamente el tabaquismo cuando aun es tiempo, es poseer conocimientos sobre el tema y una larga, saludable y perspicaz visión de futuro.
En Cuba
En nuestro país se encuentra bien reglamentado el tabaquismo. Y de manera muy clara, en las instituciones de salud del país por resoluciones oficiales tomadas por nuestro Ministerio de Salud Pública.
Entre algunos de sus “por cuantos” se expone como “el consumo del tabaco y sus derivados trae consigo devastadoras consecuencias sanitarias, sociales y económicas, que ha motivado que la Organización Mundial de la Salud califique al tabaquismo de epidemia de alcance mundial.
El tabaquismo es la causa conocida o probable de gran número de enfermedades, entre las que destacan todas aquellas dolencias crónicas relacionadas con el estilo de vida y el mantenimiento de conductas perjudiciales para la salud que ocupan los primeros lugares en el cuadro de morbilidad y mortalidad del país.”
Y se determina que “se prohíbe fumar o mantener encendido cualquier derivado del tabaco a todo el personal que labora en el Sistema Nacional de Salud, durante su actividad laboral, excepto en espacios abiertos fuera de la institución durante los horarios de merienda y comida establecidos por la legislación laboral vigente.
Esta prohibición alcanza igualmente a todo el personal o trabajador de la salud y los pacientes, acompañantes, visitas o cualquiera otra persona que se encuentra en forma permanente u ocasional en las unidades que integran el Sistema Nacional de Salud”.
Un serio pero evitable problema
A pesar de la disminución del tabaquismo en nuestro país en las últimas décadas, el hecho de fumar es la causa de la mayoría de las muertes por cáncer de pulmón.
Fumar sigue siendo un enorme problema en relación a la salud pública y es la principal causa de muerte prevenible a nivel mundial.
El tabaquismo es el elemento más letal de nuestro ambiente totalmente bajo nuestro control
Por eso, si se pudiera eliminar o tan solo reducir el tabaquismo habría muchos menos cánceres.
Es decir, mucho menos sufrimiento en las personas y en sus más allegados familiares.


