
El cumplimiento de las tareas tanto en el trabajo como el hogar propician en ocasiones situaciones de estrés. (Foto: www.abc.es)
Cumplir con la presión en el trabajo y las demandas familiares pueden propiciar situaciones de estrés. Suele surgir entonces una situación de conflicto entre ambos escenarios con la sensación de pérdida de control. Una percepción estresante y frecuente en muchísimas personas en la vida de hoy en día.
La falta de tiempo
Tanto cumplir exigencias laborales impostergables como desempeñar el papel familiar designado para cada cual, a veces se torna en una tarea vislumbrada como imposible de cumplir.
Pero existe una solución. Si le estresa el balance entre el trabajo y la vida simplemente haga ejercicios.
Una buena solución
Las sesiones de ejercicios físicos programados o incluso breves períodos de intensa actividad reducen el estrés y aumentan la confianza en las propias capacidades.
Cuando se presenta la sensación de conflicto entre las demandas laborales y la vida familiar, el ejercicio practicado de manera regular ayuda enormemente a equilibrar esa situación, a conseguir mayor tranquilidad y a contemplar la vida de otra manera.
Percepciones diferentes
Quienes realizan ejercicios regularmente se perciben con un mayor sentimiento de competencia, para abarcar de manera equilibrada y útil su papel en el centro de trabajo y en el hogar.
De igual forma, quienes practican ejercicios se sienten bien consigo mismos y se consideran capaces de abarcar tareas difíciles tanto dentro de su vida laboral como familiar.
Ejercicios contra el estrés
En muchas investigaciones ha sido demostrado como el ejercicio reduce los niveles de estrés mental y físico.
Pero también ayuda a aumentar la sensación de poder de las personas para una mejor gestión del balance entre el trabajo y la vida cotidiana.
Quienes corren medio kilómetro incluso trotando dentro de su propia casa o suben habitualmente cinco pisos por las escaleras, se sienten bien consigo mismo por haberlo realizado. Eso se traducirá abarcando otras áreas de su vida.
Las asociaciones entre el ejercicio y alcanzar un adecuado balance entre el trabajo y el diario devenir existen y son muy potentes.
Falso pesimismo
Para quienes no realizan ejercicios con regularidad, la idea de practicarlos para reducir los niveles de estrés en un horario aparentemente muy apretado, pudiera parecerles poco realista.
Sin embargo, y esto se demostró en la Universidad de Saint Leo, en la Florida, se pueden aprovechar los famosos “minutillos robados” como subir escaleras durante cuatro o cinco minutos o dar saltos de tijeras o cuclillas durante 30 0 40 segundos varias veces al día.
La actividad física ofrece beneficios más allá de los habitualmente conocidos. Y se debe considerar como una provechosa inversión.
Si una persona dedica tan solo 30 minutos de su día a mantenerse en actividad, la productividad, la concentración mental y la paz espiritual obtenida superará por mucho el tiempo empleado en realizarlos desde la perspectiva del trabajo exitoso y de la felicidad familiar.


