Unidas para el bienestar de la vida

La medicina tradicional y natural conocida internacionalmente como alternativa, energética y naturalista o complementaria, forma parte del acerbo de la cultura universal, es decir, conceptos y prácticas que se han heredado de generación en generación.

La medicina tradicional y natural conocida internacionalmente como alternativa, energética y naturalista o complementaria, forma parte del acerbo de la cultura universal, es decir, conceptos y prácticas que se han heredado de generación en generación.

La Medicina Natural y Tradicional, junto al desarrollo agrícola sostenible, mediante la creación de fincas de plantas curativas, permite la práctica segura de salud en más del 90 por ciento de la población cubana.

Los Ministerios de Salud Pública (MINSAP), junto al de la Agricultura (MINAGRI), favorecen la estrategia gubernamental de transformación socio económica llevada a la creación de nueve Fincas de Plantas Medicinales, con extensas áreas sembradas de manzanilla, tilo, caléndula, aloe, caña santa, yerba buena y  orégano, entre otras especies de reconocido valor curativo.

Fruto de la investigación y el fomento de experiencias de origen milenario, Cuba ratifica la aceptación de métodos e investigaciones, a propósito de incrementar los  conocimientos, habilidades y experiencias, basados en diferentes culturas antiguas, de impacto humano en la prevención, diagnóstico y tratamiento de enfermedades físicas o mentales.

En esa dinámica marchan los trabajos relacionados con la medicina tradicional china, surgida en el lejano continente asiático hacia los siglos XIV o XIII a.C., inicialmente concebida como una práctica mágica, con influencia filosófica del taoísmo y el confucianismo, que la hicieron evolucionar, a partir de una farmacopea reconocida en el mundo hasta nuestros días.

Tiene como base filosófica observar la interacción humana con el entorno, siguiendo los ciclos de la naturaleza y el conocimiento de las leyes fundamentales, según las cuales éstas gobernarían el funcionamiento del organismo, a través de los ciclos naturales,  porque mediante esta comprensión es posible tratar enfermedades y mantener la salud.

Como terapias alternativas, Cuba no solo usa productos de origen vegetal para contrarrestar los efectos dañinos de la continuada ingestión de los fármacos sintéticos o industriales, sino también otras prácticas relativamente novedosas en el Occidente, como la terapia floral, homeopatía, acupuntura y ozonoterapia, entre otras modalidades validadas científicamente, por su aporte alternativo para el tratamiento de múltiples dolencias.

De esta forma, el MINSAP confirma la opinión autorizada de numerosos especialistas, formados luego del triunfo revolucionario y de servicio en los llamados consultorios de los Médicos y Enfermeras de la Familia, de atención primaria de salud, distribuidos en el territorio nacional para orientar los mejores procederes terapéuticos, que incluyen los de origen milenario.

Los galenos también recetan unas 32 formulaciones, que se distribuyen actualmente en la red municipal de farmacias, de acuerdo al cuadro básico nacional de medicamentos, con importante presencia en el botiquín familiar, gracias al interés de las autoridades sanitarias y de la agricultura, de aumentar la producción de plantas medicinales que facilita la masa vegetal, fresca o seca, requerida para los grupos farmacológicos naturales.

El Programa Ramal Diagnóstico Educativo, del MINSAP, ratifica que el 15 por ciento de las urgencias médicas del país son tratadas con productos naturales, sobre el fundamento de que una planta medicinal es un recurso, cuya parte o extractos se emplean como drogas en el tratamiento de alguna afección.

Los científicos cubanos emplean la medicina herbal tradicional, mediante el uso de los distintos componentes, la precisión de la dosis requerida y elaboración estandarizada de fármacos homogéneos, procesados inclusive por la industria biotecnológica.

Asimismo, destaca la consagración de médicos y terapeutas, que desde la atención primaria de salud se integran a los centros de rehabilitación,  fundamentalmente en los policlínicos y hospitales, donde la medicina natural es una práctica de intención preventiva y curativa, al servicio de la población.

 

 

 

 

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