La emisora COCO sale de sus estudios y se vuelca a la calle, no solo con sus etéreas ondas radiales que necesitan de sofisticados aparatos electrónicos para hacerse presentes, sino con un grupo de sus trabajadores que han decidido emprender un hermoso proyecto comunitario: llevar amor y alegría a las personas de la tercera edad que pasan gran parte de su día en las casas de abuelos de La Habana. Esta cruzada por el amor se nombra ¡Arriba corazones! por ser esta la frase conque el emblemático periodista Guido García Inclán concluía sus editoriales a través de las ondas de El Periódico del Aire.
La iniciativa partió de nuestra locutora María Ercilia Oramas López y de una asidua oyente de nuestra programación: Cristina González Milanés; a quienes se suman otros trabajadores como Juliana María Fernández, el también locutor Alisman García Duarte y este reportero; además de artistas como el saxofonista Mario Rivera Junior, hijo de esa gloria de la música cubana que fuera “El Niño Rivera”; el solista Miguel Ángel Cádiz y la trabajadora administrativa de la emisora Radio Progreso, Carmen Rosa Peña Puig, que asombra por sus dotes de vocalista.
La primera incursión se realizó en el municipio Cerro y en la tarde de este miércoles 9 de octubre de 2013, nos fuimos al la casa de abuelos Eterna Juventud del consejo popular Cayo Hueso, en territorio centro habanero. Allí nos recibe la administradora Yelemny Quevedo, al frente de los empleados de la institución y un nutrido grupo de abuelas y abuelos.
De éstos sale al frente José Niebla Álvarez, más conocido por Pepe, un septuagenario inquieto y vivaz que agradece en nombre del resto de los presentes, aunque no sabemos si fue comisionado para ello o si lo impulsa su normal inquietud y locuacidad. Durante el resto de la tarde se hace notar por su bien timbrada voz y su afinación, cuando interpreta varias canciones. Antes de despedirnos insiste en que le avisemos de nuestra próxima visita a una casa de abuelos para sumarse a nuestra cruzada por el amor.
Por el improvisado escenario desfila Miguel Ángel Cádiz, Niño Rivera Junior, Carmen Rosa Peña y varios de los abuelos que se deciden a cantar. Resaltan: Bertalina Suárez, menuda y ágil de cuerpo y mente; Juana Zoraida (La China), con una bien timbrada voz lírica, que canta primero “Vivo en un país libre” de Silvio Rodríguez; Gladys Rosa Hernández y hasta Narelia Soto, que canta en idioma alemán un fragmento de una ópera de Wagner. Otros recitan poemas, uno improvisa versos y al embrujo de la música muchos se animan a bailar.
Arriba corazones se mueve en transporte público o a pié, como en este caso en que el destino está separado de la emisora por solo un kilómetro. Tampoco llevamos aparatos de audio: usamos el reproductor de DVD y el televisor de la propia casa de abuelos para reproducir los background o se canta a capella. Esos son los recursos materiales con que disponemos. Pero, en verdad, se necesita muy poco cuando se quiere compartir amor. Sólo la voluntad.





