Servipas, pionera en cooperativa no agropecuaria en el municipio habanero del Cotorro

Heriberto Dita Pestano (derecha), presidente de la cooperativa, junto a uno de sus trabajadores.

Heriberto Dita Pestano (derecha), presidente de la cooperativa, junto a uno de sus trabajadores.

Desde el 15 de julio de 2013, en el consejo popular Cuatro Caminos, perteneciente al capitalino municipio del Cotorro, prospera la Cooperativa de Servicio de Transporte de Pasajeros (SERVIPAS).

Con 57 socios y pese al escaso período de puesta en marcha, Heriberto Dita Pestano, presidente de SERVIPAS, afirma que el impacto ya es notorio, pues hasta el mes de agosto y en comparación a igual fecha del año anterior, el aumento de la producción se estimaba en 199 mil 833 pesos.

Asevera además, que esta cifra con el paso de los meses debe continuar creciendo, apoyados en la prestación de un servicio capaz de satisfacer la necesidad del pueblo en materia de transportación y sin ánimos de lucro.

Los logros alcanzados hasta el momento, se afianzan en un parque de producción integrado por 40 ómnibus, aunque hasta este instante los beneficios se deben a la explotación solamente del 80 por ciento del mismo, sin reportarse incumplimiento alguno de las actividades programadas, argumentó Dita Pestano.

Lo cierto es que los medios de transporte de la unidad, poseen aproximadamente 30 años de faena y su mayor fortaleza no radica en el confort sino en la seriedad y garantía, nos refiere el directivo.

“En 13 años no tenemos ningún incumplimiento con nuestros cliente. Mensualmente se certifica la calidad y se le da seguimiento. Y a pesar de la existencia de otros organismos que prestan servicios de transportación, el nuestro parece que da mayores garantías, por lo que acuden con frecuencia a nosotros. Tal es así que en estos momentos la demanda se mantiene por encima de la oferta”.

Precisamente, el 20 por ciento de los carros alejados de la producción se encuentran recibiendo acciones tales como chapistería, pintura o reparaciones capitales mediante la asistencia de empresas nacionales.

“Otra parte de las reparaciones la hacemos aquí en la base con el esfuerzo de los compañeros y en horarios extras. Es decir, que la acción de los socios de la cooperativa ha sido fundamental en cambiar el estado técnico y la presencia de los ómnibus. Enfatizar, que estas operaciones no dan cabida a incumplimientos del plan laboral”.

En otro orden, evidenciamos que el encargo social continúa siendo el mismo, fundamentalmente: el traslado de estudiantes de enseñanza especial y otros, el arrendamiento a tiempo completo de ómnibus a organismos identificados con la asistencia de SERVIPAS, etcétera.

La nueva forma de gestión, les ha conferido al colectivo la capacidad de cubrir todos sus gastos con los ingresos reportados y con posterioridad al cumplimiento de las obligaciones, la repartición de las utilidades.

“Ahora tenemos otras condiciones que nos permiten ser más funcionales. Ya nos es permisible explotar al máximo las potencialidades de la unidad. No existen limitaciones en cuanto a la prestación de servicios a terceros” –concepto por el cual entre la segunda quincena de Julio y el mes de Agosto se efectuaron 260 viajes con un ingreso superior a los 79 mil pesos-, solo con voluntad y un alto sentido de pertenencia como tienen estos integrantes de Servipas los resultados pueden ser notables.

Algunas consideraciones sobre su constitución

El marco jurídico que regula la creación y el funcionamiento de las cooperativas no agropecuarias con carácter experimental queda afianzado en dos Decretos-Ley del Consejo de Estado, un Decreto del Consejo de Ministros, una Resolución del Ministerio de Finanzas y Precios y otra del de Economía y Planificación; por lo que estas entidades son poseedoras de personalidad jurídica y tienen la facultad de constituirse voluntariamente. Incluso, para facilitar su constitución existen variantes.

Rubén Toledo Díaz, especialista de la Comisión Permanente para la Implementación y Desarrollo, en entrevista a otros medios de prensa enfatizó en aclarar que “la nueva forma de gestión no es resultado de un proceso de privatización, pues el Estado —en representación del pueblo— continúa siendo propietario de esos medios, aunque ahora los administre y gestione una cooperativa.

No obstante, el Estado Cubano a partir de la inexistencia de un mercado mayorista de suministros decidió –argumenta el especialista- que las cooperativas nacidas de establecimientos estatales en los que se modificó la forma de gestión, se les continúe dando los suministros a precios mayoristas o minoristas con los descuentos establecidos y en las mismas cantidades que hasta el momento recibían. De incrementarse sus niveles de actividad y requerir más insumos, pueden acceder a los mercados, al igual que el resto de las formas no estatales que coexisten hoy en el escenario económico del país”.

Teniendo en cuenta que estas nuevas formas constituyen organizaciones capaces de gestionarse colectivamente resulta prioridad entonces, responder a las necesidades de sus socios y por ende a los de nuestra sociedad, teniendo en cuenta –lógicamente- que su funcionamiento debe apostar por la mejoría en la calidad de los servicios.

 

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