¿Sexagenaria por la defensa del derecho internacional?

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) arriba a sus 68 años de fundada, con el polémico debate que suscita si aún responde a los intereses del derecho internacional que le dio origen, un 24 de de octubre de 1945.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) arriba a sus 68 años de fundada, con el polémico debate que suscita si aún responde a los intereses del derecho internacional que le dio origen, un 24 de de octubre de 1945.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) arriba a sus 68 años de fundada, con el polémico debate que suscita si aún responde a los intereses del derecho internacional que le dio origen, un 24 de de octubre de 1945.

A propósito de este aniversario y en ocasión del comienzo de la Semana por el Desarme, el doctor Luis Solá, presidente de la Sociedad Cubana de Derechos Internacionales, abogó por el compromiso humano de proteger la vida del Planeta, en momentos peligrosos para restablecer el progreso, integridad y paz, definido en la mayor asociación de gobierno global, actualmente en funciones.

Durante una conferencia magistral impartida en la Asociación Cubana de las Naciones Unidas (ACNU), el jurista intercedió a favor de los países de Latinoamérica y cuestionó el derecho del veto y los privilegios dados a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, aspecto este último que viola los objetivos y principios de igualdad soberana en el mundo.

Precisó que dicho organismo es el encargado de mantener la paz y seguridad entre los países, pero a diferencia de otras reparticiones de la ONU, que únicamente pueden realizar recomendaciones a los gobiernos, también toma decisiones, mediante Resoluciones que obligan a los miembros a cumplirlas, de acuerdo a lo estipulado por la Carta de las Naciones Unidas.

Solá recapituló la historia y sondeó el papel actual de la ONU, que reemplazó a la Sociedad de Naciones, fundada en 1919, justo porque dicha organización había fallado en su propósito de evitar otro conflicto internacional, y es al finalizar la Segunda Guerra Mundial que se firma, por 51 países, la Carta de las Naciones Unidas, en San Francisco (California).

Bajo este panorama, el Consejo está conformado por 15 naciones, cinco miembros permanentes (Estados Unidos, República Francesa, Reino Unido, República Popular China y la Federación Rusa) y 10 temporales, electos cada dos años como representantes regionales, mientras que la presidencia se rota mensualmente de manera alfabética.

A partir de las reflexiones del jurista cubano, pudiera inferirse que la estrategia política de este organismo está diseñada para que gane siempre la “alianza de los poderosos”, pues cada miembro del Consejo tiene un voto, y las decisiones en general requieren que sea afirmativo, al menos en nueve miembros; sin embargo, los cinco permanentes, son irremplazables y tienen derecho a vetar cualquier decisión del Consejo.

Así las cosas, se explica cómo aumenta la crisis manifiesta en la Tierra, donde los pobres cada día lo son más y los ricos no quieren dejarse quitar el mando, mientras el peligro de conflagración mundial continúa latente, porque el desarme todavía constituye una utopía.

Inclusive desde instituciones como NN.UU, donde teóricamente se busca la reducción del armamento nuclear, de todos es conocido que el dilema comienza por la falta de interés real de solucionarlo definitivamente, porque está en manos de las potencias que han desarrollado esa tecnología.

Ante esa realidad, Cuba proclama desde su tribuna antiimperialista continuar su batalla ideológica, al lado de los que están a favor de la paz, justicia e igualdad de los pueblos, a fin de inquirir una vez más el efecto de la sexagenaria Organización de las Naciones Unidas en la defensa del derecho internacional.

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