Los ancianos también son vulnerables a los accidentes. Sus limitaciones motoras, visuales y auditivas los colocan en posición desfavorable continuamente. Es por esto que recomendamos algunos cambios en el hogar que protejan a nuestros adultos de la tercera edad de accidentes indeseables.
Las escaleras deben estar adecuadamente iluminadas, los ancianos deben utilizar al subirlas el pasamanos o la barandilla, y en caso de transitar con bolsas de peso deben solicitar ayuda con el objetivo de mantener una mano libre con que sujetarse de las barandillas.
Si es necesario, se debe insistir en la utilidad de los bastones o andadores. Los zapatos deben ser bien ajustados y con suela de goma que le permita adherirse adecuadamente al piso. Mantener despejados los suelos de las habitaciones y pasillos de objetos con los que pueda tropezar. Las alfombras, sobre todo las pequeñas pueden provocar tropiezos. De ser posible deben ser antideslizantes o estar fijadas al suelo.
Evite pisar suelos resbaladizos. No camine nunca calzado sólo con medias.
Coloque en el baño barras de apoyo que le ayuden a incorporarse del inodoro y a entrar y salir de la ducha o bañera. Evite que se forme vapor en el baño con una buena ventilación ya que un exceso de vapor puede causar mareos y estas caídas.
No realice cambios bruscos de posición por ejemplo al levantarse de la cama. Permanezca sentado/a unos momentos antes de incorporarse. Procure que el espacio de acceso a la cama sea lo suficientemente amplio para entrar y salir sin riesgo y que en las noches siempre haya una pequeña luz que les permita alguna visibilidad.
En la cocina procure no utilizar cuchillos demasiado afilados. Corte los alimentos sobre una tabla de cocina. Abra las latas en dirección contraria a las manos.
Coloque siempre los mangos de cazuelas de modo que no sobresalgan del borde de la cocina. Utilice siempre las hornillas situados lejos del borde de la cocina. Debe tener especial cuidado cuando manipule aceite u otros líquidos hirviendo. Tome precauciones cuando tenga que transportar líquidos calientes o cambiarlos de recipiente. No utilice delantales y paños de cocina de un material acrílico. Evite cocinar con mangas anchas y los disolventes como el alcohol para limpiar la cocina.
En caso de afecciones reumatológicas o dolores de cualquier clase tenga especial cuidado con las bolsas de agua caliente compruebe siempre que la temperatura es adecuada y que la bolsa esté bien cerrada. Protéjala con una toalla o tela para que no toque a la piel directamente. No use nunca botellas de cristal con agua caliente en la cama.
No fume nunca en la cama. Si está sentado en el sofá y nota somnolencia, deje de fumar.
Siempre que no utilice la cocina o el calentador de gas, asegúrese de que la llave de paso esté cerrada. No salga de casa sin comprobarlo.
No llene del todo las ollas ya que los líquidos se pueden derramar y apagar la llama del gas. Procure que no pasen corrientes de aire por la cocina, se puede apagar la llama del gas.
Los ancianos con frecuencia ingieren gran cantidad de medicamentos por lo que deben conservar los medicamentos en su caja o envase original y con su prospecto. Al almacenarlos tenga en cuenta su fecha de caducidad.
Durante su alimentación mastique bien los alimentos, coma despacio. En caso de utilizar prótesis dentales, siga las instrucciones de uso de su odontólogo. No duerma con objetos en la boca (caramelos, etc). Si se atraganta fácilmente, modifique la textura de los alimentos utilizando espesantes o gelatinas.No introduzca objetos en los oídos.
En la calle las caídas también son muy frecuentes por lo que debe caminar despacio, utilice calzado cómodo y seguro, bastón o muleta si lo cree necesario. Si precisa acompañante, no salga solo.
Utilice los pasos de cebra o pasos peatonales para evitar los escalones de las aceras.

