
Foto: RT en Español
La humanidad anhela que un día se eliminen cada una de las armas nucleares, pero hasta que esto ocurra es necesario luchar por ello sin descanso, y enfatizar en las acciones que promueve el Día Internacional contra esas peligrosas pruebas, cada 29 de agosto.
Argumentos para no ceder en esta batalla sobran. No olvidemos que desde 1945, cuando se realizó el primero, estos se han efectuado de forma sistemática, sin importar sus efectos devastadores sobre la vida humana; tampoco se ha estudiado la precipitación radiactiva derivada de los ensayos atmosféricos.
El tener armas nucleares desde el principio era señal de avance científico o poderío militar, sin embargo, la historia nos ha mostrado que su posesión no ha quedado solo en demostraciones, sino que especialmente en el plano bélico han sido trágicos y aterradores sus efectos, en lo fundamental cuando se han producido fallas en las condiciones controladas.
Incidentes posteriores en el mundo han demostrado con razones convincentes la necesidad de observar el Día Internacional contra los Ensayos Nucleares y sus acciones.
En esta fecha se desarrollan eventos, actividades y mensajes educativos, siempre con el objetivo de llamar la atención a los habitantes del orbe y poner de relieve la necesidad de una actuación unificada para prevenir la ocurrencia de nuevos experimentos.
Cada ciudadano debe concientizar la necesidad de poner fin a los ensayos de armas nucleares, conocer la importancia de hacer valer el tratado de prohibición completa de estos, como instrumento mundial para acabar con todas sus formas.
Lograrlo es un paso crucial hacia el mundo mucho más seguro que deseamos habitar.
