
Luis Carlos Triana Alonso, jefe del Grupo de Derivados de Tecnoazucar. Foto: Mónica Vilariño
Para los trabajadores de la Empresa de Ingeniería y Servicios Técnicos Azucareros (Tecnoazucar) la caña es más que azúcar, así lo afirmó Luis Carlos Triana Alonso, jefe del Grupo de Derivados del centro, quien argumentó que la entidad es la encargada de la comercialización de las producciones de la agroindustria azucarera.
¿Qué distingue a Tecnoazucar?
“La comercialización de los azúcares, las mieles, los alcoholes, así como las producciones de los derivados incluyendo los agropecuarios, caramelos, siropes para helados y los rones de las marcas Mulata, Santero y licores que se producen en la fábrica José Antonio Echeverría”.
¿Cómo valora Usted los resultados de la entidad al cierre del último período?
“La empresa cerró el 2016 con resultados favorables desde el punto de vista del incremento de las ventas en más de un ocho por ciento; resultados económicos satisfactorios con ganancias por encima de lo planificado y con un sistema de atención y estimulación a los trabajadores, porque nuestra política es calidad y calidad. Calidad en la prestación de los servicios y la atención a los recursos humanos de la entidad que es la más preciada riqueza”.
¿Qué se proponen para este año?
“Cumplir con el encargo estatal, con los planes de comercialización y ventas de azúcar, mieles y derivados, con los planes de exportación y mantener el nivel de satisfacción de los trabajadores y el compromiso de estos con el centro”.
¿Cuánto empeño en la capacitación de los trabajadores?
“Se destina un presupuesto para la capacitación de los trabajadores, tanto de especialistas como de aquellos vinculados directamente a la producción. En el transcurso de un año la mayoría recibe como mínimo una capacitación”.
¿En el caso de los jóvenes, qué labor específica realizan?
“Se inició un movimiento para brindarles una atención especial a aquellos que se incorporan al centro.
“Este movimiento se denomina Jóvenes talentos y reciben una capacitación especial, se les ofrece un recorrido por las distintas instalaciones, se propician intercambios entre ellos y trabajadores de más experiencia y se les da atención especializada en cada una de las unidades.
“Todo ello con el propósito de que se sientan a gusto laborando en la empresa y se sientan motivados a seguir siendo parte del colectivo”.

Infografía: Mónica Vilariño
En la década del 80 del siglo pasado fue creada esta empresa, ubicada en La Rampa habanera, la cual con sus más de tres décadas de experiencia se define como una entidad consolidada que contribuye al crecimiento económico del país, con más de 300 productos que conforman el catálogo comercial.
