
Los accidentes por quemaduras y envenenamientos accidentales se han incrementado con respecto al año anterior. Foto: www.pendulo.mx
Los accidentes por quemaduras y envenenamientos accidentales se han incrementado con respecto al año anterior. En muchas ocasiones estas situaciones ocurren en casa debido a irresponsabilidades de los habitantes del hogar.
¿Cómo prevenir estos accidentes?
Los líquidos inflamables o calientes son los principales implicados en la mayoría de las quemaduras infantiles. En este aspecto, se consideran como medidas de seguridad:
– Colocar los mangos de la sartén y cazuelas hacia dentro del fogón.
– Abrir primero el grifo del agua fría cuando bañes al niño.
– No dejar recipientes de agua caliente al alcance del niño.
– Colocar siempre lejos de la cuna recipientes con agua caliente, no colocar recipientes para inhalaciones debajo de las cunas.
– No dejar encendida la plancha.
– Para evitar incendios es fundamental un perfecto estado de lasinstalaciones eléctricas.
– Evitar las salpicaduras al cocinar, usando las tapaderas de ollas y sartenes, mientras se cocinan los alimentos.
– Impedir que los niños jueguen con cerillas y mecheros.
En el caso de las intoxicaciones o envenenamientos accidentales suceden cuando se dejan productos tóxicos a su alcance. Se consideran productos tóxicos: la lejía, lavavajillas, sosa, insecticidas domésticos, raticidas, bolas antipolillas, insecticidas de plantas, herbicidas utilizados en el jardín o terraza, medicamentos y bebidas alcohólicas.
Las medidas de seguridad que podrían utilizarse son:
– Colocar los productos mencionados fuera del alcance de los niños, en armarios cerrados con llave, alejados de los alimentos.
– Para evitar confusiones, déjalos con su envase y etiquetado original.
– No dejes estos productos (especialmente medicamentos) en las mesas de noche o fuera de su armario.
– No almacenes productos de limpieza bajo el fregadero.
– No permanecer en habitaciones tratadas con insecticidas hasta transcurrido un tiempo prudencial.
– No permanecer en las habitaciones recién pintadas o barnizadas hasta que desaparezca el olor del disolvente.
– Cerrar la llave del paso al finalizar la utilización del gas y siempre por la noche.
