
Octavio Armando Rodríguez Fernández, Churrisco. Foto tomada de Internet.
Recuerdo mi infancia y las noches en casa, la familia reunida para ver el programa de televisión Para no salir de casa, que se transmitía los sábados a las 20:30 (hora local), donde el carismático humorista Churrisco actuaba.
Si se invocara a Octavio Armando Rodríguez Fernández, millones de cubanos admitirían que no le conocen, pero si decimos Churrisco, de seguro antes de contestar, todo el mundo reiría al recordar alguna anécdota de este consagrado humorista del teatro, la radio y la televisión de la Isla.
En la mañana de este 8 de abril la mayor de las Antillas se ensombreció con la triste noticia del fallecimiento de uno de los íconos del humor cubano, cuyo deceso ocurrió a sus 72 años de edad.
Nació en La Habana el 19 de enero de 1947, es Premio Nacional de Humorismo (2009) y Premio Nacional del Humor (2018).
No puso límites a su carrera, trabajó no solo como actor sino también como guionista, y fue, además, formador de muchos humoristas y actores jóvenes para los que constituyó un paradigma.
El tiempo le dejaría solo el Churrisco, con el que mereció aplausos dentro y fuera de la Isla, gracias a la seriedad y profesionalidad de su trabajo.
“La palabra humorista surgió para dignificar un poco la profesión, pero en realidad somos actores cómicos que debemos poseer una cultura que respalde nuestro trabajo”, expresó el maestro.
Una exitosa carrera artística de más de 40 años, que le valió el afecto de colegas y espectadores, lo hicieron merecedor de la máxima distinción del Centro Promotor del Humor (CPH).
La triste noticia de su partida física sorprendió con una seriedad desconocida para el público acostumbrado a reír con sus crónicas costumbristas.
Y es que él además de hacer reír, es portador de felicidad, pues como dice: “cuando reímos el alma sale de vacaciones y, cuando no lo haces, tu alma pide licencia sin sueldo”.
La emisora COCO el pasado verano radió el espacio Risa y deporte, y uno de sus invitados fue el querido comediante, quien dejó muestras de su amor por la planta radial.
Puede escuchar aquí un fragmento de la entrevista:
