Cada 20 de octubre las notas del otrora Himno La Bayamesa avivan el sentimiento patrio, cuando se evoca la historia y el pueblo arriba a una nueva jornada de celebración por el Día de la Cultura Cubana.
Momento especial para reflexionar acerca de la virtud creadora y artística, vista a través de la prosa y la poesía; la música y la danza; las artes plásticas y el cine, profundamente comprometidos socialmente y consolidados por el genuino interés de varias generaciones de cubanos, identificados con una herencia patrimonial de desarrollo intelectual humano en la isla del Caribe.
Emociona la evocación de la epopeya libertadora de 1868, el palpitar de las tropas mambisas, machete en mano dispuestas a vencer o morir frente a las tropas del ejército colonial español, mientras la ciudad entregada a las llamas antes que al enemigo, inspiraba al abogado Pedro Figueredo (Perucho), quien no dudó en escribir los versos del Himno Nacional de Cuba sobre la montura de su caballo.
Un reconocimiento al amor por la Patria, el valor y la expresión artística que durante siglos perpetúan la huella excelente de personalidades de la cultura cubana en sus diferentes manifestaciones creativas: Félix Varela, José María Heredia, Cirilo Villaverde, José Martí, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Miguel de Carrión, Alejo Carpentier, Nicolás Guillén, Dulce María Loynaz… monumento a los predecesores y contemporáneos de la literatura cubana.
Otros muchos nombres se añaden a la prestigiosa impronta de Cuba en las artes plásticas, entre los que destaca Nicolás de la Escalera como el primer pintor conocido de la Isla, mientras otros virtuosos del grabado y el pincel marcan la vanguardia de expresión mundial: Fidelio Ponce, Pedro Pablo Oliva, Flora Fong, Wifredo Lam, Víctor Manuel, Nelson Domínguez, Roberto Fabelo, Zaida del Río, entre otros.
Interminable lista de afamados músicos hasta hoy venerados en el mundo como: Sindo Garay, Ernesto Lecuona, Benny Moré, Rita Montaner, Compay Segundo, Joseito Fernández.
Imposible olvidar la danza, vista a través de la Escuela Cubana de Ballet y Alicia Alonso, el Folclórico Nacional o las expresiones del séptimo arte, mediante el impulso dado por el Instituto Cubano de Arte e Industria del Cine (Icaic), con imprescindible reconocimiento a Alfredo Guevara y a directores de la talla de Tomás Gutiérrez Alea, Santiago Álvarez, Humberto Solás, Carlos Tabío, Octavio Cortázar, Fernando Pérez…
Embajadores de estilos y tendencias marcados por la más auténtica contribución al desafío de alcanzar para Cuba una mayor calidad de vida, individual y social, por la plenitud de la cultura nacional.


