Antes de conocerlo personalmente ya habíamos probado la sazón de José Javier Fernández García. Sabrosos, bien presentados, y con un detalle que estimula el paladar, son sus dulces y también las comidas saladas.
Acumula 16 años como chef y los tres últimos han sido en la Empresa de Servicios Petroleros (Emserpet), dedicada a cubrir las necesidades de alimentación, recreación, alojamiento y transportación de los más de 25 mil trabajadores de Cuba Petróleo (CUPET).
Fernández García fue escogido, junto con dos maestros panaderos, para asistir al I Simposio Internacional Desarrollo del Comercio y los Servicios en la nación caribeña, que sesiona desde este 19 de mayo y hasta el próximo día 22 en el habanero Palacio de Convenciones, donde comparte sus saberes en la cocina cubana o criolla.
“Llevo seis platos diferentes, entre los cuales no podía faltar uno muy tradicional, a base de lechón; también el filete de pescado Margarita, con salsa de piña, bechamel y cebolla, galardonado con el primer lugar y el Premio de la Popularidad, durante la Semana de la Cultura del capitalino municipio de Regla.
Los presentes en el simposio conocerán su sello al elaborar la costilla de cordero, “una receta bastante larga a pesar de ser sencilla, y el filetillo de cerdo al chocolate, entre otras variedades”, comenta José Javier, afiliado a la Asociación Culinaria de Cuba, representada allí por otros de sus integrantes, quienes tienen la oportunidad de realizar demostraciones de cocina cubana in situ, con la introducción de nuevas tendencias culinarias y el rescate de platos típicos.
“Vamos a ratificar que la cocina es todo un arte, y el cocinero le impregna colores, y detalles muy propios, por eso igual estaré en la parte dedicada a la cocina artística, con brochetas de salón a base de flameado y otras particularidades“.
“Suelo presentar mis platos con algo artístico”, advierte, tras evocar la aceptación del Petro res, ganador del premio otorgado durante el Fórum de Ciencia y Técnica de su centro; allí compitió con un medallón de carne colocado de manera novedosa sobre cerámica de piso, no en el plato tradicional de loza atrapando la atención del jurado y de quienes lo degustaron, como ha sucedido en otros eventos, donde sorprendió con un parchís y un ajedrez de vegetales.
¿Desde cuándo te sedujo la culinaria?
“Soy cocinero desde hace 16 años, pero me sedujo desde mucho antes por un problema de cultura familiar; sin embargo, no dejo de reconocer que lo mío fue un salto grande: primero me hice mecánico automotriz y después de otras labores llegué a lo que considero mi gran mundo, por supuesto siempre superándome.
“Profesor adjunto de la Sociedad Culinaria, José Javier asesora al equipo de cocineros de la empresa Emserpet, donde no pocas recetas suyas han ganado primeros lugares en competencias nacionales, pues encuentra aliento y estímulo en cada plato que confecciona, en cada lección que transmite”.
¿Qué no dejarías nunca de decir cuando enseñas?
“A mis alumnos suelo decirles que tengan mucha ética y si van a estar en el giro lo disfruten. Uno se puede molestar con el lugar donde trabaja, pero al final el gusto por esta profesión siempre te va halar, y lo ratifico cuando un alumno me supera y entonces me siento más feliz que si lo hiciera yo”.
¿Cuál es el plato que mayor satisfacción te aporta?
“No puedo decirlo pues todos tienen su distingo”.
¿Y el que más te complace comer?
“Es que como poco”. Ahora se queda pensando unos segundos hasta confesar: Pero si debo definir alguno diría que soy fanático a los confeccionados a base de vegetales, y quizás alguno con pollo”.
¿Tienes algún secreto?
“Hay muchos. De hecho, la cocina está llena de secretos y trucos, pero yo digo que hay dones que se llevan con uno, son naturales”.
¿Quién cocina en casa?
“Mi esposa, por cierto que está bien preparada y tiene muy buen sazón; con ella tengo tres niños preciosos y al mayor, de siete años, ya le gusta decorar”.
Autoras: Lissette Martín y Gisela Rodríguez


