Educación y valores en peligro de extinción

Cada vez son más raras de oír frases tan elementales como “buenos días”, “permiso”, “lo siento” o “gracias”.

Cada vez son más raras de oír frases tan elementales como “buenos días”, “permiso”, “lo siento” o “gracias”.

Si llegas adonde sea y saludas, das el asiento en la guagua a la embarazada, eres amable, atiendes bien igual a quien tiene que a quien no, ayudas a los otros, respetas y te preocupas por los demás, la gente te mira extraño.

Te ven como a un bicho raro, inexplicable en medio de tanta gente que maltrata, ignora, aplasta e irrespeta. Porque tristemente lo normal es lo contrario. Lo común es ser grosero. Frases tan elementales como “buenos días”, “permiso”, “lo siento” o “gracias” se van borrando del vocabulario diario.

La caballerosidad es cada vez más escasa, y hay jóvenes que tal vez ni siquiera saben qué es. La ayuda y la solidaridad se confunden con interés o ganancias, y cuando nacen son pocas o de mala gana.

Quienes respetan y exigen respeto son repudiados, porque en una época de indisciplinas y desorden ¡cómo a alguien se le ocurre ir contra la corriente!

Decir lo que sientes, lo que piensas, francamente, sin tapujos, con el afán de que todo mejore, es antinatural y mal visto. Y ni hablar de los asombros cuando alguien trabaja intensamente, se entrega a lo que hace y ama su profesión.

Los formalismos le ganan a las iniciativas creadoras y la mediocridad se instaura como reina y señora ante la mirada impasiva de quienes pueden detenerlo y no se dan cuenta, y la atónita de quienes lo perciben y no tienen cómo.

Es rara la honestidad, porque “el que no inventa no vive”, y para justificarlo en el fuero interno de las personas se confunden las fronteras entre legalidad e ilegalidad; entre lo moral y lo inmoral.

Los niños ya no miran con la misma admiración a sus mayores, no se entretienen con juegos de niños ni se visten como tales. Mientras, muchos jóvenes confunden libertad con libertinaje, y modernidad con relajo.

Por eso también son inauditos los pequeños respetuosos que gustan de conversar con los ancianos, y los muchachos serios y rectos, que a todos parecen viejos; esos formados en los mejores valores, con una educación formal ejemplar, de las que se enseñan con el ejemplo y no por cumplido.

Claro, que no todo está perdido. Son pocos, pero hay bichos raros que sienten y padecen, que respetan, que trabajan, que aman la paz, que ayudan y construyen. Lo que, desafortunadamente, están en peligro de extinción.

9 thoughts on “Educación y valores en peligro de extinción

  1. Danubio

    MUY DE ACUERDO CON SU COMENTARIO, NECESITAMOS QUE NUESTRA SOCIEDAD SE CULTIVE Y RESCATE LO QUE SE HA PERDIDO, FUNDAMENTALMENTE EN LAS NUEVAS GENERACIONES.
    SALUDOS

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    1. yirmara

      Pero esa es una tarea de todos. Cuba atraviesa un período de crisis económica, que incide en lo social… y deteriora lo mejor de los valores nacionales que nos identifican… dicen que la miseria económica engendra otras miserias. Pero siempre es posible, creo yo, salvar los mejores valores… pero hay que hacerlo desde temprano, en la familia y con el ejemplo… saludos y gracias por su comentario

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  2. vicente

    Excelente articulo la sociedad cubana ha ido perdiendo estos valores que se adquieren en primer lugar en la celula fundamental de la misma que es la familia, despues se pulen en la escuela, el barrio y los demas escenarios en los que el individuo incide. la felicito y le propongo seguir incidiendo en estos temas que tanta falta hacen y que no se resuelven solo con un sport de TV

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    1. yirmara

      Vicente, ¿sabe? cada día me convenzo más de que los valores, los principales, se adquieren en la familia… y es que a medida que pasa el tiempo uno siente que se va pareciendo más a sus padres o a sus abuelos… y que uno repite las cosas que ellos hicieron… y pesa más que nada el ejemplo que nos dieron…

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  3. Osmani Martinez Saura

    LOs valores son parte de las personas y se inician en la casa, si esta presenta problemas tiene que ser reflejada en el joven al crecer, la escuela tiene su cuota pero la sociedad junto a la familia tienen parte de ella. Si se trabaja en unión todo saldra bien

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    1. yirmara

      Así es Osmany, la casa es fundamental… mientras más vieja me pongo más cuenta me doy de eso… de la importacia de los valores que te transmite tu familia… TENDRÍAMOS QUE LANZAR UNA CRUZADA PARA RESCATAR A LA FAMILIA… para eliminar reuniones inñutiles que hacen que los padres no estén con sus hijos… para propiciar espacios donde la familia pueda compartir…

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  4. jose fernando

    Exelente trabajo, en este contexto se debería incidir a diario por todos los medios a nuestro alcance, porque si no tomamos medidas, las concecuencias serían como el final del valioso trabajo GRAVISIMO PELIGRO DE EXTINCION.

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  5. yirmara

    Gracias Fernando, en realidad es un tema que me preocupa mucho… a veces yo me siento rara… porque lo normal es lo otro… ser bien mal educado…

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  6. Abel

    Que bueno que todavìa hay personas que se preocupan y ocupan de estos temas, porque realmente … no se a donde vamos a llegar, soy un joven de solo 27 años, pero lamento que hoy se estèn perdiendo los valores que tanto ha tratado de enseñar nuestra gloriosa Revolución. ¿Será que el ejemplo que han recibido esos jóvenes, y los menos jóvenes tambièn….. no es el adecuado, o será que se sienten más hombres o mujeres al decir palabras como las que escuchamos a diario en todos los espacios a los que vistamos.

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